Los números generan ruido, ya que la dependencia de ingresos públicos, criticada históricamente, pasó de cerca del noventa por ciento en 2018 a ochenta y dos por ciento en 2023 con Bulla, dejando un dieciocho por ciento en el sector privado
Aparecieron cifras que sacuden la Cámara de Comercio de Ibagué y reavivan el debate sobre si Brian Bazín Bulla dejó mejores resultados que el actual presidente ejecutivo, Carlos Hernando Enciso. El remezón gremial se produjo tras la elección de Augusto Barrios como presidente de la Junta Directiva, con cinco votos, tres del Gobierno Nacional y dos empresarios, relegando al grupo que dominó la CCI durante quince años. La derrota del sector que impulsaba a John Fernando Peñaloza cayó como baldado de agua fría para la administración actual.
Los números generan ruido, ya que la dependencia de ingresos públicos, criticada históricamente, pasó de cerca del noventa por ciento en 2018 a ochenta y dos por ciento en 2023 con Bulla, dejando un dieciocho por ciento en el sector privado. En cambio, Enciso, posesionado en agosto de 2024, elevó nuevamente la dependencia pública al ochenta y siete por ciento, con apenas trece por ciento privado, aunque incorporó más de tres mil millones de pesos por venta de activos.
En ingresos totales, Bulla cerró 2023 con más de quince mil millones de pesos, mientras Enciso reportó casi diecinueve mil millones, impulsados por la venta de un lote en Picaleña y del decreto 0045 de 2024, que ajustó tarifas y no obedeció a la gestión cameral.
El gasto tampoco da tregua: ambos desbordaron presupuestos; Bulla ejecutó más de catorce mil millones de pesos en 2023 y Enciso superó quince mil millones de pesos, casi mil millones de pesos más.
Con esto, persiste la pregunta: “¿Bulla mejor que Enciso en la CCI?”. Mientras esto sucede, un voto definirá continuidad o relevo para la entidad gremial.




