Claudia Beltrán murió de manera violenta, tras caer desde un piso doce.
La muerte de la odontóloga Claudia Beltrán generó conmoción en Ibagué durante la mañana del martes veinticinco de noviembre, cuando vecinos reportaron que la profesional cayó desde un piso doce en las Torres RFP Apartamentos, ubicadas en la concurrida zona de la calle sesenta con avenida Guabinal. Testigos aseguraron que la escena fue repentina y alarmante, pues varios residentes escucharon un fuerte impacto antes de darse cuenta de lo ocurrido. Las autoridades respondieron de inmediato y acordonaron el área, mientras los habitantes del conjunto permanecían en estado de shock por la inesperada tragedia.
La víctima, reconocida odontóloga y ortodoncista con amplia trayectoria en el sector salud, había ejercido durante años en el Centro Médico El Marañón y en la clínica Sonría, donde era apreciada por su dedicación y trato humano. Familiares y allegados señalaron que atravesaba un proceso de depresión desde hacía más de un año, motivo por el cual recibió acompañamiento profesional e incluso permaneció internada en una clínica de reposo. Su fallecimiento reavivó conversaciones sobre la salud mental en la ciudad, especialmente entre colegas y pacientes que conocían de cerca su compromiso y su esfuerzo constante por mantenerse activa pese a las dificultades emocionales.
El entorno familiar de Beltrán también enfrentaba una carga emocional considerable. La profesional era madre de dos jóvenes de veinte y veintidós años, quienes habían acompañado de cerca su proceso terapéutico. Además, en dos mil veinte, su esposo falleció a causa del Covid-19, un episodio que marcó profundamente a la familia y dejó secuelas que, según allegados, contribuyeron al deterioro de su estabilidad emocional. Pese a los esfuerzos médicos y al apoyo de su círculo cercano, la situación se volvió cada vez más compleja. La caída desde el piso doce abrió interrogantes sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de atención y prevención en casos similares dentro del departamento.
Unidades de criminalística de la SIJIN realizaron los actos urgentes y asumieron la investigación correspondiente con el fin de esclarecer plenamente las circunstancias del hecho. Las autoridades aprovecharon la oportunidad para reiterar la importancia de buscar ayuda oportuna ante cualquier señal de crisis emocional. En el Tolima está disponible la línea 317 318 8854 y en Ibagué la Línea Naranja 317 701 2661, servicios destinados a ofrecer acompañamiento especializado y apoyo inmediato adicional.



