Corea del Sur está intensificando sus esfuerzos para garantizar el suministro de minerales raros y otros minerales críticos necesarios para sus principales industrias tecnológicas. El Gobierno de Seúl ha puesto en marcha una estrategia que combina acuerdos internacionales, cooperación con empresas, desarrollo de proyectos mineros en el extranjero, reciclaje y aumento de las reservas estratégicas.
El movimiento responde a una situación particularmente relevante para la economía surcoreana: el país cuenta con una poderosa industria de semiconductores, baterías, vehículos eléctricos, pantallas y componentes electrónicos, pero depende en gran medida de materias primas procedentes del exterior.
En febrero de 2026, el Ministerio de Comercio, Industria y Recursos de Corea del Sur —MOTIR, por sus siglas en inglés— presentó un plan integral para fortalecer toda la cadena de suministro de tierras raras, desde la extracción y separación hasta la refinación y fabricación de productos terminados. El Gobierno señaló que los 17 elementos de tierras raras serían considerados minerales críticos dentro de su estrategia.
Ministerio de Comercio, Industria y Recursos de Corea del Sur – estrategia sobre tierras raras
¿Por qué Corea del Sur necesita asegurar estos minerales?
Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos utilizados en numerosos productos tecnológicos. Aunque normalmente se emplean en cantidades relativamente pequeñas, sus propiedades hacen que sean difíciles de sustituir en determinadas aplicaciones.
Elementos como neodimio, praseodimio, disprosio, terbio, lantano y cerio pueden utilizarse en imanes permanentes, componentes electrónicos, sistemas de iluminación, equipos industriales y diferentes tecnologías avanzadas.
En el caso de Corea del Sur, su importancia está directamente relacionada con algunas de las industrias que constituyen una parte fundamental de sus exportaciones.
El país es un actor importante en la producción de semiconductores, baterías recargables, vehículos eléctricos, pantallas y productos electrónicos. El Servicio Geológico de Estados Unidos señala que Corea del Sur es principalmente un procesador de materias primas importadas y que sus cadenas industriales están estrechamente vinculadas con productos tecnológicos como semiconductores y baterías.
Por esta razón, una interrupción prolongada en el suministro de determinadas materias primas puede generar problemas mucho antes de que exista una escasez del producto final.
China continúa siendo un factor determinante
Uno de los principales motivos detrás de la estrategia surcoreana es la concentración geográfica de la cadena mundial de tierras raras.
China mantiene una posición dominante en diferentes etapas de esta industria, particularmente en procesos como la separación, refinación y fabricación de determinados productos derivados.
Esta situación ha adquirido mayor relevancia después de que Pekín endureciera sus controles sobre las exportaciones de tierras raras y otros minerales críticos.
El Gobierno surcoreano creó en octubre de 2025 un grupo de trabajo interministerial dedicado específicamente a las cadenas de suministro de tierras raras y estableció un centro de respuesta para apoyar a las empresas en caso de interrupciones del suministro.
Al mismo tiempo, Seúl no ha optado únicamente por sustituir a China. Su estrategia contempla mantener canales de cooperación con Pekín mientras desarrolla fuentes alternativas en otros países.
En febrero de 2026, Reuters informó que Corea del Sur buscaba establecer mecanismos de comunicación y cooperación con las autoridades chinas para facilitar la importación de minerales, al mismo tiempo que ampliaba su colaboración con Estados Unidos, Vietnam, Laos y otros países.
Una estrategia que va más allá de la importación
Aunque la necesidad inmediata es garantizar materias primas, la política surcoreana no se limita a firmar contratos de compra.
El plan anunciado por MOTIR contempla actuar sobre diferentes etapas de la cadena de valor. Entre las medidas se encuentran el desarrollo de proyectos de recursos en el extranjero, apoyo financiero, incremento de reservas públicas, investigación para reducir el uso de tierras raras y desarrollo de tecnologías de reciclaje.
El presupuesto destinado a préstamos para proyectos de desarrollo de recursos en el extranjero aumentó de 39.000 millones de wones en 2025 a 67.500 millones de wones en 2026, mientras que el porcentaje de cobertura de los préstamos puede llegar hasta el 70 %, según el Ministerio.
La intención es que las empresas surcoreanas puedan participar de manera más directa en proyectos mineros y de procesamiento fuera del país.
Esto permitiría que Corea del Sur no dependa exclusivamente de comprar materias primas en el mercado internacional, sino que pueda participar en diferentes etapas de su producción.
Acuerdos con otros países buscan diversificar el suministro
Durante 2026, Corea del Sur ha ampliado sus conversaciones y acuerdos relacionados con minerales críticos con diferentes países.
Uno de los ejemplos más recientes se produjo en Asia Central. En septiembre, Corea del Sur y cinco países de Asia Central establecieron un nuevo canal ministerial de cooperación industrial y de cadenas de suministro.
Según el Ministerio surcoreano, durante la primera reunión C5+1 se firmaron nueve documentos de cooperación. La iniciativa contempla trabajar con países que cuentan con importantes recursos de litio, uranio y tierras raras, mientras Corea aporta tecnología de procesamiento y capacidades industriales.
La propuesta busca pasar progresivamente de un modelo basado exclusivamente en la importación de materias primas hacia cadenas de mayor valor agregado, donde también participen procesos de refinación, transformación y fabricación.
Ministerio de Comercio, Industria y Recursos – cooperación de Corea del Sur con Asia Central
Mongolia también aparece como socio estratégico
Mongolia es otro de los países con los que Corea del Sur está ampliando su cooperación en materias primas.
En julio de 2026, ambos países alcanzaron un acuerdo en principio para un Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA). El acuerdo contempla la eliminación progresiva de aranceles para determinados productos y minerales mongoles, incluidos cobre y tierras raras.
Además, Seúl y Ulán Bator acordaron elevar su mecanismo de cooperación sobre metales raros a un nivel ministerial.
El Ministerio de Comercio, Industria y Recursos surcoreano explicó que ambos países también pretenden actualizar su memorando de entendimiento sobre cooperación en cadenas de suministro de metales raros, firmado originalmente en 2023.
Para Corea del Sur, Mongolia representa una posible fuente adicional de materias primas, mientras que para Mongolia la cooperación puede facilitar el acceso a tecnología y capacidades industriales surcoreanas.
Brasil entra en la estrategia de abastecimiento
La diversificación también se ha extendido hacia América Latina.
En julio de 2026, POSCO International, filial comercial y energética del grupo POSCO, firmó un memorando de entendimiento con la empresa australiana Meteoric Resources para fortalecer el suministro de tierras raras procedentes de un proyecto minero en Brasil.
El acuerdo contempla negociar las condiciones comerciales para la compra de materias primas de tierras raras procedentes de una mina operada por Meteoric Resources en Brasil. POSCO International también planteó la posibilidad de adquirir una participación en la compañía australiana.
Este movimiento es relevante porque POSCO ya trabaja en diferentes etapas relacionadas con materiales para imanes permanentes, utilizados, entre otras aplicaciones, en motores de vehículos eléctricos.
Por tanto, el objetivo no consiste únicamente en obtener minerales, sino en conectar esos recursos con una cadena industrial que pueda terminar produciendo componentes de mayor valor.
Australia y Vietnam también forman parte de la ecuación
Otro ejemplo de esta estrategia se produjo entre la australiana Lynas Rare Earths y la surcoreana LS Eco Energy.
En marzo de 2026, ambas compañías alcanzaron un acuerdo preliminar para colaborar en el procesamiento de tierras raras. Lynas acordó suministrar óxidos de tierras raras a una instalación que LS Eco Energy planeaba desarrollar en Vietnam.
Los materiales procesados serían utilizados posteriormente para producir imanes permanentes de tierras raras en Estados Unidos. Reuters informó que el proyecto está orientado a atender la demanda de sectores como el automotriz y el aeroespacial.
Este caso muestra cómo las nuevas cadenas de suministro no necesariamente siguen una ruta directa entre una mina y una fábrica surcoreana. Pueden involucrar diferentes países para la extracción, procesamiento y fabricación.
La industria electrónica está entre las principales beneficiadas
La estrategia tiene especial importancia para la industria tecnológica.
Las tierras raras pueden utilizarse en diferentes componentes de dispositivos electrónicos, desde imanes pequeños hasta determinados materiales empleados en pantallas y otros componentes.
El neodimio y el praseodimio, por ejemplo, son fundamentales para determinados imanes permanentes de alto rendimiento. Estos componentes pueden encontrarse en motores pequeños, altavoces y otros sistemas que requieren una elevada densidad magnética.
Otros elementos tienen aplicaciones en tecnologías de visualización, materiales especializados y procesos industriales.
Por ello, la disponibilidad de estos recursos está relacionada no solamente con la fabricación de teléfonos o computadores, sino también con sectores como los vehículos eléctricos, la robótica, la energía eólica, la defensa y la automatización industrial.
El propio Gobierno surcoreano ha señalado que las tierras raras son importantes para sectores estratégicos como los semiconductores, los vehículos eléctricos y la defensa.
Corea del Sur también quiere aumentar el reciclaje
La diversificación de proveedores es solo una parte de la estrategia.
El Gobierno surcoreano también está impulsando el reciclaje de minerales críticos para disminuir la presión sobre las materias primas nuevas.
En octubre de 2025, el Ministerio anunció el objetivo de alcanzar para 2030 una tasa de reciclaje del 20 % para diez minerales críticos estratégicos. Para conseguirlo, planteó modificaciones regulatorias, financiación e incentivos para instalaciones, equipos, investigación y proyectos demostrativos.
En el caso específico de las tierras raras, el plan de 2026 contempla desarrollar tecnologías de sustitución, reducción del consumo y reciclaje, además de crear un fondo de investigación y desarrollo dedicado a estos materiales.
Esto puede convertirse en un componente importante de la estrategia a largo plazo, debido a que los minerales contenidos en productos que llegan al final de su vida útil pueden convertirse nuevamente en materias primas.
El reto: asegurar toda la cadena y no solo comprar el mineral
Uno de los principales desafíos para Corea del Sur es que conseguir contratos de suministro no resuelve por sí solo el problema.
La cadena de tierras raras comprende varias etapas: extracción, concentración, separación, refinación, producción de materiales y fabricación de componentes.
Un país puede tener acceso a una mina y, aun así, depender de otro país para procesar el mineral.
Por eso, el Gobierno surcoreano está intentando desarrollar capacidades en diferentes etapas de la cadena. La Agencia Internacional de Energía señala que el paquete de medidas de Corea del Sur aborda precisamente la minería, separación y refinación, fabricación de imanes, reciclaje y almacenamiento estratégico.
Este enfoque también explica la importancia de los acuerdos internacionales recientes. Algunos están relacionados directamente con el suministro de materias primas, mientras que otros buscan desarrollar procesamiento, tecnología o fabricación.
¿Qué significa esto para la economía tecnológica de Corea del Sur?
Corea del Sur ha construido buena parte de su competitividad industrial alrededor de sectores que necesitan grandes cantidades de materiales avanzados.
Los semiconductores, las baterías, los vehículos eléctricos y la electrónica requieren cadenas de suministro internacionales complejas. Una interrupción en un solo componente puede afectar a fabricantes que dependen de entregas constantes de materias primas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos señala que la minería representa una parte muy pequeña de la economía surcoreana, mientras que el país desempeña un papel mucho más importante en el procesamiento y transformación de materias primas importadas.
Eso hace que la seguridad del suministro tenga una dimensión especialmente importante para la industria del país.
Una política que se extenderá durante los próximos años
Las medidas anunciadas por Seúl muestran que la política de minerales críticos no está planteada como una respuesta de corto plazo.
Corea del Sur está combinando acuerdos comerciales, diplomacia de recursos, inversión internacional, almacenamiento, reciclaje, investigación y cooperación tecnológica para reducir los riesgos asociados a una excesiva concentración de proveedores.
El Ministerio también ha planteado mejorar la información sobre el comercio de tierras raras mediante códigos específicos para importaciones y exportaciones, con el objetivo de conocer con mayor precisión los movimientos de estos materiales.
En paralelo, los acuerdos con países como Mongolia, Vietnam, Australia, Brasil y los países de Asia Central muestran que Seúl está construyendo una red más amplia de socios.
Una carrera por asegurar las materias primas de la tecnología
El caso surcoreano refleja un fenómeno más amplio: los minerales que durante años fueron considerados materias primas industriales especializadas se han convertido en elementos estratégicos para la economía digital y energética.
Para Corea del Sur, asegurar estos recursos está directamente relacionado con mantener el funcionamiento de industrias como los semiconductores, las baterías, los vehículos eléctricos y la electrónica.
Los acuerdos recientes no representan una única operación de importación, sino parte de una estrategia más amplia para diversificar proveedores, aumentar la participación surcoreana en las cadenas internacionales de minerales críticos y desarrollar capacidades de procesamiento y reciclaje.
La evolución de esta política será especialmente relevante en los próximos años, ya que el acceso a minerales raros y críticos se ha convertido en uno de los factores que pueden determinar la estabilidad de las cadenas de suministro de las industrias tecnológicas.




