La tecnología aplicada al arbitraje del fútbol continúa evolucionando. Después de varios años de investigación, pruebas y utilización en competiciones internacionales, la FIFA ha llevado la tecnología de fuera de juego a una nueva etapa con sistemas capaces de automatizar una parte cada vez mayor del proceso utilizado para determinar las posiciones antirreglamentarias.
El avance más reciente es la denominada Tecnología Semiautomatizada para la Detección del Fuera de Juego Avanzada (Advanced SAOT), que fue probada en diferentes competiciones de la FIFA antes de incorporarse al Mundial de 2026. Entre los escenarios utilizados para comprobar su funcionamiento estuvieron el Mundial de Clubes de 2025 y la Copa Intercontinental de 2025.
El objetivo no es sustituir al árbitro, sino proporcionar información más rápida y precisa para que el equipo arbitral pueda tomar una decisión sobre las situaciones de fuera de juego.
De las líneas trazadas manualmente a la automatización
La utilización de tecnología para analizar el fuera de juego no comenzó con los sistemas actuales. La FIFA lleva años desarrollando métodos para representar mediante imágenes y líneas virtuales la posición de los jugadores en el momento en que se juega el balón.
Las investigaciones realizadas por FIFA entre 2016 y 2019 identificaron varios factores que pueden dificultar la determinación exacta de una línea de fuera de juego. Entre ellos están la inclinación o topografía del terreno, la distorsión producida por los diferentes ángulos de cámara, los jugadores que quedan parcialmente ocultos y la dificultad de localizar con precisión determinadas partes del cuerpo.
Por esta razón, la organización desarrolló un programa específico de pruebas y certificación. Los sistemas deben demostrar que pueden generar líneas virtuales con precisión en diferentes escenarios y estadios antes de recibir la certificación correspondiente.
Programa de Calidad de la FIFA sobre tecnología del fuera de juego
¿Cómo funciona la tecnología de fuera de juego?
El sistema combina diferentes fuentes de información. Una de las principales es el seguimiento de los jugadores, que permite identificar la posición de distintas partes de su cuerpo.
A esto se suma el seguimiento del balón. En los sistemas actuales, el balón conectado puede proporcionar información extremadamente precisa sobre su movimiento y, especialmente, sobre el instante exacto en el que un jugador entra en contacto con él.
Ese momento es fundamental porque el fuera de juego no se determina simplemente observando dónde está un jugador cuando recibe el balón. La posición debe analizarse en relación con el instante en que un compañero juega o toca el balón.
La FIFA explica que la tecnología del balón conectado proporciona datos en tiempo real y permite identificar con precisión el denominado punto de golpeo, es decir, el momento exacto del contacto entre el jugador y el balón.
Así funciona la tecnología del balón conectado de FIFA
El sistema avanzado utilizado en el Mundial de 2026
La evolución más importante se produjo con la versión avanzada del sistema semiautomatizado.
Según la FIFA, la tecnología utilizada en el Mundial de 2026 combina datos de la estructura ósea de los futbolistas, seguimiento del balón, información procedente de la unidad de medición inercial —IMU— integrada en el balón, datos de calibración del terreno de juego y escaneos tridimensionales de los jugadores.
El escaneo tridimensional es especialmente relevante en situaciones muy ajustadas. Al disponer de información sobre las dimensiones reales de los jugadores, el sistema puede representar con mayor precisión determinadas partes del cuerpo que pueden resultar decisivas para establecer una posición legal o de fuera de juego.
Esto resulta especialmente importante en acciones donde apenas unos centímetros separan una posición reglamentaria de una infracción.
Una de las novedades: alertas directamente para los árbitros
Una diferencia importante entre el sistema empleado en Qatar 2022 y la versión avanzada es la manera en que se comunican determinadas situaciones.
En el Mundial de 2022, la tecnología semiautomatizada proporcionaba información al equipo del VAR, que posteriormente validaba la situación y comunicaba la decisión al árbitro de campo.
La versión avanzada incorpora además un sistema de alertas de audio automáticas para situaciones claras de fuera de juego. De esta manera, cuando el sistema detecta una posición que cumple los parámetros establecidos, los integrantes del equipo arbitral pueden recibir una alerta prácticamente de inmediato.
La FIFA explica que esto busca reducir el tiempo que transcurre entre la acción y la señalización del fuera de juego, especialmente en situaciones evidentes.
FIFA explica las innovaciones arbitrales del Mundial 2026
Las pruebas no comenzaron en 2026
Aunque el sistema ha ganado protagonismo recientemente, su desarrollo comenzó varios años atrás.
La FIFA realizó pruebas iniciales de la tecnología semiautomatizada durante diferentes competiciones. Una de las primeras etapas relevantes tuvo lugar en el Mundial de Clubes de 2019, donde se utilizó el sistema para analizar situaciones de fuera de juego.
Posteriormente se realizaron nuevas pruebas en competiciones como la Copa Árabe de 2021. En ese momento, la tecnología utilizaba cámaras instaladas en el estadio para obtener información sobre el movimiento de los jugadores y enviar los datos a las áreas de operación del VAR.
La FIFA también utilizó el Mundial de Qatar 2022 como uno de los principales escenarios para implementar la tecnología semiautomatizada a gran escala.
Desde entonces, el sistema continuó evolucionando.
El Mundial de Clubes 2025 fue otro laboratorio tecnológico
Uno de los pasos más recientes antes del Mundial de 2026 se produjo durante el Mundial de Clubes de la FIFA 2025.
En esa competición se utilizó la versión avanzada de la tecnología semiautomatizada para el fuera de juego. La FIFA señaló posteriormente que el sistema permitió acelerar las decisiones relacionadas con estas acciones.
La Copa Intercontinental de 2025 también sirvió como escenario adicional para continuar evaluando la tecnología. FIFA informó que el sistema avanzado ya había sido probado oficialmente en el Mundial de Clubes y en otros torneos internacionales antes de volver a utilizarse en la Copa Intercontinental.
Esto es importante porque permite aclarar el contexto de las «pruebas adicionales»: no se trata de una tecnología que haya aparecido de repente, sino de un sistema que FIFA ha ido probando y refinando durante varios años y que continúa sometiéndose a evaluaciones en diferentes competiciones.
¿El sistema toma la decisión por sí solo?
No completamente.
El nombre semiautomatizado es importante. La tecnología puede identificar automáticamente determinados elementos de una jugada, pero la decisión arbitral continúa dependiendo de los oficiales.
Por ejemplo, la tecnología puede ayudar a establecer el momento exacto en que se jugó el balón y generar automáticamente una representación de la línea de fuera de juego. Sin embargo, existen aspectos de la regla que requieren interpretación humana.
La propia FIFA ha señalado que determinar la posición de un jugador es solamente una parte de la decisión. El árbitro también debe evaluar cuestiones como la participación del jugador en la jugada y su posible interferencia con un adversario.
Por ello, el sistema debe entenderse como una herramienta de asistencia al arbitraje, no como un árbitro electrónico que decide por completo cada acción.
¿Qué se está poniendo a prueba exactamente?
Las pruebas de FIFA abarcan varios componentes.
El programa de calidad contempla la evaluación de la precisión de las líneas virtuales, el seguimiento del balón, el seguimiento de la estructura corporal de los futbolistas y el funcionamiento de los sistemas de alerta.
Además, los sistemas de líneas virtuales deben superar pruebas en diferentes estadios. FIFA establece escenarios en los que se utilizan varias cámaras y se comprueba que el sistema pueda mantener una calibración correcta a lo largo de todo el terreno de juego.
Esto es fundamental porque una tecnología que funciona correctamente en un estadio no necesariamente tiene que comportarse exactamente igual en otro. La posición de las cámaras, los ángulos de grabación, las características del terreno y otros factores pueden afectar las mediciones.
El margen de error sigue siendo un elemento importante
Aunque la tecnología busca aumentar la precisión, eso no significa que desaparezca completamente el margen de incertidumbre.
La propia documentación técnica de FIFA reconoce que incluso las imágenes de alta resolución pueden presentar cierto grado de incertidumbre cuando se intenta determinar una posición exacta. El proceso de evaluación incorpora tolerancias para tener en cuenta estas limitaciones.
Además, la FIFA ha identificado históricamente la oclusión de jugadores como uno de los problemas técnicos: un futbolista puede quedar parcialmente oculto por otro desde determinadas cámaras, dificultando la identificación de una parte concreta de su cuerpo.
Por eso las pruebas no se limitan a comprobar si el sistema puede dibujar una línea. También buscan determinar qué tan consistente es su funcionamiento ante diferentes escenarios.
Una tecnología que también puede ayudar a reducir riesgos
La velocidad de las decisiones tiene una consecuencia que va más allá de la televisión y de la duración de las revisiones del VAR.
Cuando existe un posible fuera de juego, los árbitros asistentes pueden dejar continuar la jugada hasta que esta termine antes de levantar la bandera, especialmente cuando la situación no está clara. Esto puede generar algunos segundos adicionales de juego.
Con las alertas automáticas de la tecnología avanzada, FIFA busca reducir el tiempo que transcurre entre una posición clara de fuera de juego y la señal correspondiente. La organización ha explicado que esta reducción puede disminuir también el riesgo de que los jugadores continúen una acción potencialmente peligrosa después de que ya se haya producido un fuera de juego claro.
FIFA continúa desarrollando otras tecnologías relacionadas
El desarrollo de la tecnología de fuera de juego forma parte de un proceso tecnológico más amplio dentro del fútbol internacional.
Durante las últimas competiciones, FIFA también ha probado sistemas de recreación tridimensional, cámaras corporales para los árbitros y tecnologías destinadas a determinar si el balón ha abandonado el terreno de juego.
Una de ellas es la denominada «Out of Bounds», que utiliza información de seguimiento óptico para avisar al VAR cuando el balón puede haber salido del campo durante una jugada relevante. FIFA indica que este sistema comparte infraestructura de seguimiento con la tecnología avanzada de fuera de juego y fue probado en determinados estadios antes de utilizarse en directo durante la Copa Intercontinental de 2025.
Esto muestra que las pruebas actuales no se concentran únicamente en dibujar líneas de fuera de juego, sino en construir un ecosistema tecnológico capaz de proporcionar más información a los árbitros en tiempo real.
¿Qué cambia para los aficionados?
Para el espectador, el cambio más evidente puede estar relacionado con la velocidad.
Uno de los principales objetivos de la evolución de SAOT es reducir el tiempo necesario para comprobar una situación de fuera de juego. En lugar de depender exclusivamente de que un operador seleccione manualmente el momento exacto y trace una línea sobre la imagen, el sistema puede automatizar buena parte de ese procedimiento.
En las situaciones más claras, las alertas automáticas también permiten que el equipo arbitral reciba información prácticamente de inmediato.
Sin embargo, las jugadas complejas todavía pueden requerir una revisión humana. La tecnología puede proporcionar datos y representaciones visuales, pero la aplicación completa de la regla continúa estando en manos de los árbitros.
Una evolución que todavía continúa
La historia de la tecnología de fuera de juego demuestra que su desarrollo no terminó con su introducción en el Mundial de Qatar 2022.
Desde las primeras pruebas realizadas por FIFA hasta los sistemas avanzados utilizados en competiciones de 2025 y el Mundial de 2026, el proceso ha consistido en incorporar más datos, mejorar el seguimiento de los jugadores y del balón y reducir el tiempo necesario para obtener información útil.
La FIFA mantiene además un Programa de Calidad mediante el cual se prueban y certifican los sistemas utilizados para estas funciones. En 2026, la organización publicó nuevas versiones de sus manuales de pruebas y guías de aplicación para la tecnología del fuera de juego.


