Raviolones de calabaza asada con mantequilla de salvia y avellanas
Aprende a preparar raviolones de calabaza asada con queso de cabra, mantequilla de salvia y avellanas. Una receta gourmet llena de sabor.

Una pasta artesanal, un relleno dulce y una salsa aromática convierten esta preparación en una experiencia especial. La calabaza asada aporta suavidad y las avellanas ofrecen un contraste crocante.
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Una pasta artesanal con sabores delicados
Los raviolones se distinguen por su tamaño y su generoso relleno. En esta propuesta, la calabaza asada se combina con queso de cabra y especias suaves.
La mantequilla dorada con salvia aporta notas aromáticas. Las avellanas terminan el plato con una textura diferente.
Ingredientes para cuatro personas
Para la masa:
300 gramos de harina de trigo.
3 huevos.
1 cucharadita de aceite de oliva.
Una pizca de sal.
Para el relleno:
400 gramos de calabaza.
120 gramos de queso de cabra.
30 gramos de parmesano rallado.
½ cucharadita de canela.
Una pizca de nuez moscada.
Sal y pimienta al gusto.
Para la salsa:
100 gramos de mantequilla.
12 hojas de salvia fresca.
60 gramos de avellanas tostadas.
30 gramos de parmesano.
Una pizca de pimienta negra.
Preparación paso a paso
1. Asa la calabaza
Pela la calabaza y córtala en cubos pequeños. Distribúyelos en una bandeja con unas gotas de aceite de oliva.
Hornea a 200 °C durante 25 minutos, hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Deja enfriar y tritura hasta conseguir un puré espeso. Si contiene demasiada humedad, escúrrelo antes de continuar.
2. Prepara el relleno
Mezcla el puré de calabaza con el queso de cabra y el parmesano.
Agrega la canela, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Remueve hasta integrar todos los ingredientes.
Refrigera durante 15 minutos para facilitar el armado.
3. Elabora la masa
Coloca la harina sobre una superficie limpia y forma un hueco en el centro.
Agrega los huevos, el aceite y la sal. Mezcla gradualmente hasta formar una masa uniforme.
Amasa durante ocho minutos, envuelve en papel film y deja reposar durante 30 minutos.
4. Forma los raviolones
Estira la masa hasta conseguir láminas delgadas. Distribuye pequeñas porciones de relleno dejando suficiente espacio entre ellas.
Humedece ligeramente los bordes con agua. Cubre con otra lámina de masa y presiona alrededor del relleno para retirar el aire.
Corta cuadrados grandes y sella bien los bordes con un tenedor.
5. Cocina la pasta
Hierve abundante agua con sal. Introduce los raviolones cuidadosamente.
Cocina entre cuatro y cinco minutos, dependiendo del grosor de la masa. Retíralos con una espumadera y reserva.
6. Prepara la mantequilla de salvia
Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio-bajo. Incorpora las hojas de salvia y deja que liberen su aroma.
Continúa cocinando hasta que la mantequilla adquiera un tono dorado y desprenda un aroma ligeramente tostado.
Agrega las avellanas picadas y una pizca de pimienta.
7. Integra y sirve
Pasa los raviolones a la sartén con cuidado. Báñalos con la mantequilla aromatizada durante unos segundos.
Distribuye cuatro raviolones por plato. Añade las avellanas, las hojas de salvia y parmesano rallado.
Asa la calabaza en lugar de hervirla para concentrar su sabor.
Mantén el relleno frío antes de armar los raviolones.
Retira el aire de la masa para evitar que se abran durante la cocción.
No permitas que la mantequilla se queme.
Sirve inmediatamente para conservar la textura de la pasta.




