Graves fallas en Infihuila salpican la gestión de la gerente Cielo Ortiz y del gobernador.
Informes de Control Interno revelaron graves fallas en Infihuila, como la pérdida del contrato con ETB y 76 procesos sin cerrar.

Informes de Control Interno
realizados el pasado 19 de octubre dejaron al descubierto graves deficiencias
en Infihuila que ponen bajo escrutinio la administración del gobernador Rodrigo
Villalba Mosquera y la gerente Cielo Ortiz Serrato. La entidad enfrenta
hallazgos que abarcan contratación, archivo, inventarios y procedimientos
administrativos, comprometiendo la trazabilidad y la transparencia en la
gestión pública.
El hallazgo más delicado es
la pérdida de la carpeta física del contrato interadministrativo 001 de 2023
con ETB. La revisión detectó ausencia de informes de supervisión, soportes
faltantes en SECOP II y liquidación pendiente. Ante esto, Control Interno recomendó
reconstruir el expediente y denunciar ante la Fiscalía.
A esto se suma la
existencia de 76 contratos de vigencias anteriores sin cierre registrado,
evidencia de fallas en el seguimiento contractual. Además, persisten
compromisos incumplidos en el Plan de Mejoramiento Institucional:
transferencias documentales pendientes, trámites sin actualizar, bienes
almacenados sin dar de baja y un manual de comunicaciones sin aprobar.
Si bien la gerencia de
Cielo Ortiz heredó el desorden del contrato de ETB, su pasividad para
solucionarlo la hace cómplice del caos. Pero la responsabilidad apunta más
arriba: el gobernador Rodrigo Villalba no puede posar de espectador ante este
descalabro. Como máxima autoridad del departamento, su falta de control y el
tibio seguimiento a sus designados dejan al descubierto una alarmante
permisividad e ineficacia en el manejo del patrimonio público.
Pese a que el sistema de
control interno obtuvo una calificación del 98 % en 2026, la cifra no sustituye
la necesidad de evidencias concretas. Infihuila debe demostrar documentalmente
qué fallas fueron subsanadas, pues la gestión exige expedientes custodiados y
cuentas claras.




