Es hora de frenar la violencia de género
Los ataques contra las mujeres, aprovechando su indefensión, han aumentado. Tampoco podemos pasar por alto el mercado negro de bebés.

Los ataques contra las
mujeres, aprovechando su indefensión, han aumentado. Tampoco podemos pasar por
alto el mercado negro de bebés.
En lo que va corrido del año
cerca de 50 mujeres han sido asesinadas en diversas circunstancias, lo que pone
en evidencia el grado de intolerancia, violencia y aprovechamiento de las
condiciones de indefensión de la población femenina.
Grave. Y muchos de los casos,
quedan en la impunidad. Los protagonistas huyen. Y como ocurrió con dos de los
presuntos causantes de la muerte de la madre gestante en Cali, María Camila
Potosí, pretendían diligenciar pasaportes para “poner pies en polvorosa”. Huir.
Dejar las heridas abiertas.
Alrededor del asesinato de María
Camila y de su hijita, Alahia, hay mucha tela que cortar. De un lado, por
supuesto, la violencia contra la mujer, pero de otra, recordar que
históricamente en Colombia y Latinoamérica ha existido un “mercado negro de
bebés”. No es algo nuevo.
Una red trasnacional y de trata
de personas que, al amparo del crimen organizado, convierte en blanco de su
oscuro negocio a recién nacidos que son comprados o robados para ser destinados
a la adopción ilegal, la explotación o el tráfico internacional.
Dicho sea de paso, no es el
primer caso que se denuncia en Colombia y que, con la sucesión de noticias negativas
que se viralizan en cuestión de minutos a través de las redes sociales y
múltiples plataformas, termina en el olvido.
El presidente electo, Abelardo de
la Espriella ha propuesto en endurecimiento de las condenas, incluso de la cadena
perpetua pese a que hay sentencias de la Corte Constitucional que declararon
inexequible la medida, en el 2021.
El asunto va más allá. Hay que
estructurar estrategias que permitan detener este tipo de expresiones
violentas, de un lado y, recrudecer la persecución a quienes viven de “vender
bebés”. No podemos desconocer la gravedad del asunto y limitarnos a expresar
sorpresa cuando esos casos dolorosos los publicitan los medios de televisión.
Las mujeres y nuestros niños
deben ocupar un lugar especial en nuestra agenda diaria. Es urgente y
necesario.
@CrónicasdeMacondo




