En Ataco, la justicia marcó un precedente al frenar el ruido que venía perturbando las clases de la Institución Educativa Técnica Martín Pomala.
Tras múltiples quejas de la comunidad y una acción de tutela, un fallo judicial ordenó medidas para garantizar la tranquilidad de más de 300 estudiantes afectados desde 2024 por bares cercanos que operaban incluso en horas de la mañana.
El personero Kristian Kumbe explicó que la decisión obliga a los establecimientos de entretenimiento a iniciar sus actividades únicamente después de las 2:00 de la tarde. “Con este fallo de la Sentencia T-003 de 2026, nosotros nos sentimos un poco conformes, digamos, porque, pues, la intención era que los efectos fueran más allá, pero, pues, bueno, se logra algo y nos da un poco de tranquilidad. Sin embargo, esperamos que el alcalde Héctor Fabio Muñez Briñez acate a cabalidad y pues, que le dé el cumplimiento”, expresó Kumbe.
La medida busca devolver la calma a estudiantes y docentes, quienes durante meses denunciaron que el exceso de ruido impedía el desarrollo normal de las actividades académicas. Además, la administración municipal deberá garantizar entornos escolares seguros y ejercer control sobre los horarios de funcionamiento de los bares.
La comunidad considera que este fallo representa un triunfo parcial, pero necesario, frente a la defensa del derecho a la educación. Con sanciones económicas para quienes incumplan, se espera que la tranquilidad regrese a las aulas y que la diversión nocturna no vuelva a imponerse sobre la formación académica de los jóvenes.



