Matiz expresó preocupación por los efectos combinados en seguridad y medio ambiente, señalando daños irreversibles en fuentes hídricas y territorios estratégicos.
Una grave alerta sacude al Tolima tras las declaraciones de la gobernadora Adriana Magali Matiz, quien advirtió sobre la presunta financiación de disidencias armadas mediante minería ilegal. Según la mandataria, municipios como Ataco, Planadas y Chaparral concentran riesgos crecientes por actividades extractivas ilícitas que fortalecen estructuras criminales y amenazan comunidades rurales.
Matiz expresó preocupación por los efectos combinados en seguridad y medio ambiente, señalando daños irreversibles en fuentes hídricas y territorios estratégicos. La gobernadora afirmó contar con información precisa que vincula a estos grupos con explotación ilegal de oro, fenómeno que se expande aprovechando zonas de difícil control institucional. “Hoy es más rentable el oro que cualquier droga”, afirmó la mandataria, explicando que la reducción de cultivos ilícitos estaría empujando a estos actores a diversificar sus ingresos. La minería ilegal, sostuvo, se convierte en motor financiero que incrementa violencia, degrada ecosistemas y profundiza economías clandestinas.
Ante este panorama, anunció coordinación inmediata con fuerzas de seguridad y entidades nacionales. Confirmó una próxima reunión con el coronel Pérez para evaluar escenarios, intercambiar información y definir estrategias operativas conjuntas. El objetivo será contener la expansión minera ilegal, proteger a la población y recuperar control territorial. Finalmente, la gobernadora reiteró que el Tolima no tolerará la consolidación de economías ilegales; prometió reforzar operativos, aumentar presencia institucional y priorizar acciones integrales que salvaguarden el ambiente, la seguridad y la tranquilidad ciudadana en zonas afectadas.



