Nueva película de Iñárritu cuestiona el poder político y la crisis ambiental

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El cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu regresa con “Digger”, una sátira política protagonizada por Tom Cruise que utiliza el humor negro y el absurdo para abordar algunos de los grandes conflictos del mundo actual: la ambición, la concentración del poder, la manipulación política y la crisis ambiental.

La historia sigue a Digger Rockwell, un poderoso magnate petrolero interpretado por Cruise, cuya actividad empresarial desencadena una catástrofe ambiental de dimensiones globales. Ante el desastre, el empresario intenta presentarse como el hombre capaz de encontrar una solución, pese a que sus propias decisiones contribuyeron a provocar la crisis.

Más allá del desastre ecológico, Iñárritu centra buena parte de su propuesta en la forma en que los gobiernos y los líderes manipulan el relato de una crisis. La película cuestiona la capacidad de las instituciones para actuar frente a problemas globales y muestra cómo el lenguaje y la comunicación pueden convertirse en herramientas para moldear la percepción pública.

El filme también reflexiona sobre la memoria colectiva y la tendencia de la humanidad a repetir sus errores. La crisis ambiental funciona como una metáfora de un sistema político y económico que, pese a conocer las consecuencias de sus decisiones, continúa privilegiando el poder y los intereses particulares.

“Digger” cuenta además con un reparto internacional en el que participan John Goodman, Sandra Hüller, Riz Ahmed, Jesse Plemons, Michael Stuhlbarg, Sophie Wilde y Emma D’Arcy. La fotografía está a cargo de Emmanuel “El Chivo” Lubezki, colaborador habitual de Iñárritu.

Con esta producción, el director de “Amores perros”, “Birdman” y “El renacido” plantea una mirada provocadora sobre un mundo en el que la realidad, la ficción y la narrativa política parecen mezclarse cada vez más. La película invita al espectador a preguntarse quién controla el relato cuando una crisis amenaza a toda la humanidad y hasta qué punto la sociedad está dispuesta a cuestionar a quienes ejercen el poder.


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