Un Nobel no reconstruye a Venezuela
La transición democrática requiere una hoja de ruta transparente, equipos preparados, compromisos verificables y respuestas concretas.


El regreso de María Corina Machado a Venezuela, recibido
—según las imágenes y reportes difundidos— por una multitud de ciudadanos,
representa una demostración de las esperanzas de millones de venezolanos que
sueñan con recuperar la democracia. Su reconocimiento internacional, incluido
el Premio Nobel de la Paz, y su papel en la denuncia de las irregularidades
electorales constituyen hitos importantes en la lucha opositora. Sin embargo,
el entusiasmo popular no debe convertirse en un cheque en blanco. Venezuela
necesita algo más que símbolos, aplausos y discursos.
Machado insiste en reclamar elecciones, pero cabe
preguntarse: ¿Cómo garantizar comicios libres mientras permanece la dictadura
criminal? ¿Quién desmontará los mecanismos de control institucional existentes?
¿Cómo se realizarán elecciones libres si siguen en el poder figuras como
Diosdado Cabello?
¿Dónde está el plan formal de gobierno de María Corina
Machado? ¿Cuáles son sus propuestas económicas? ¿Cómo atraerá inversiones,
generará empleos y enfrentará la pobreza? ¿Qué hará para reconstruir las
instituciones y garantizar justicia sin revanchismos? ¿Cómo se recuperarán los
salarios, los hospitales, la educación y los servicios públicos? ¿Será que
María Corina puede pasar del discurso vacío a las propuestas? Si es que las
tiene…
Los venezolanos no pueden vivir eternamente esperando la
próxima elección ni depositar todas sus esperanzas en una sola figura política.
La transición democrática requiere una hoja de ruta transparente, equipos
preparados, compromisos verificables y respuestas concretas para quienes han
sufrido años de crisis y emigración.
También es hora de abrir espacio a nuevos liderazgos,
alejados de las prácticas de la política tradicional, capaces de escuchar a la
ciudadanía y rendir cuentas. Venezuela no solo necesita recuperar el voto:
necesita recuperar el país. Y eso exige un proyecto nacional serio, viable y
público. Con un nuevo liderazgo.
Fuente: Medios de comunicación




