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La geografía del péndulo: opinión sobre América Latina

Análisis sobre la oscilación política en América Latina, la fragilidad de las hegemonías y las lecciones que dejan las recientes elecciones en Brasil.

Por Oscar Andrés MoralesRedacción EXTRA
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La geografía del péndulo: opinión sobre América Latina
Imagen de portada · Grupo Editorial Central
Oscar Morales
Columnista.

Existen diagnósticos apresurados de periodistas que suelen confundir el pulso de un continente con un certificado de defunción. Hace unas semanas, cuando el mapa sudamericano parecía inclinarse hacia una sola orilla política, una crónica de sobremesa decretó la extinción definitiva de las izquierdas, anunció el fin inapelable de una era y el advenimiento de un ciclo ininterrumpido de restauraciones conservadoras. Se habló entonces del derrumbe ideológico irreversible, como si la historia de estas repúblicas obedeciera a una línea recta y no a la oscilación perpetua de un péndulo.

El pulso electoral en Brasil y la fragilidad de las hegemonías

Los números que llegaron este fin de semana, desde Brasil, desmienten con contundencia aquellas afirmaciones. En una contienda de altísimo voltaje, donde la derecha bolsonarista rozó de nuevo la cima absoluta movilizando a casi sesenta millones de voluntades, el resultado del balotaje devolvió a Luiz Inácio Lula da Silva al centro del tablero para renovarse en su cuarto mandato. Más allá de la polarización que fractura al gigante sudamericano en dos mitades casi simétricas, la jornada electoral demuestra que los proyectos populares no se evaporan por decreto ni sucumben ante la simple expectativa de su colapso. Estos procesos poseen un sustrato profundo, una raíz terca que resiste en los cinturones urbanos y en las geografías del descontento.

La política rara vez ofrece victorias perpetuas o sepulcros definitivos, menos en Latam; lo que verdaderamente revela cada elección transcurrida es la fragilidad de cualquier hegemonía. Pretender que esta vasta región se pliegue a un único dogma es ignorar la complejidad de sociedades atravesadas por heridas profundas, desigualdades seculares y exigencias de cambio que ningún sector tiene completamente garantizadas. Las urnas brasileñas confirman que el continente sigue dividido en dos almas incapaces de anularse mutuamente, condenadas a negociar su coexistencia en el frágil escenario de la democracia institucional.

El vaivén incesante de la ciudadanía frente a las profecías

El tiempo de las profecías triunfalistas suele estrellarse contra la realidad de los votos. Aquel viejo relato sobre la obsolescencia inexorable de una corriente política choca con la evidencia de las alternativas de poder recicladas, aprendiendo de sus derrotas y volviendo a disputar el favor ciudadano con idéntica intensidad. Entre la euforia de la víspera y la sobriedad del escrutinio final, América Latina recuerda que su destino no está escrito en piedra con tinta indeleble, sino sujeto al vaivén incesante de una ciudadanía que no se entrega por completo a ninguna causa ni le otorga un cheque en blanco a ningún salvador.


Fuente: Oscar Andrés Morales Loaiza

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