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Pollo crujiente con salsa cremosa de ajo y miel: una receta irresistible

Prepara pollo crujiente con una irresistible salsa de ajo y miel. Una receta fácil, económica y perfecta para compartir en familia.

Por Maria Camila Rivera AlarconRedacción EXTRA
⏱ 3 min de lectura
Pollo crujiente con salsa cremosa de ajo y miel: una receta irresistible
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Porciones: 3
Dificultad: Fácil

Ingredientes para preparar el pollo crujiente

Para conseguir una cubierta dorada y una carne jugosa, necesitarás ingredientes sencillos que puedes encontrar en cualquier supermercado.

  • 500 g de pechuga de pollo sin hueso.

  • 1 huevo.

  • ½ taza de harina de trigo.

  • ½ taza de fécula de maíz.

  • 1 cucharadita de ajo en polvo.

  • 1 cucharadita de paprika.

  • Sal y pimienta al gusto.

  • Aceite suficiente para freír.

Ingredientes para la salsa de ajo y miel

  • 3 cucharadas de miel.

  • 2 dientes de ajo finamente picados.

  • 2 cucharadas de salsa de soya.

  • 1 cucharada de mantequilla.

  • 1 cucharada de jugo de limón.

  • 2 cucharadas de agua.

Paso a paso para conseguir un pollo dorado y crujiente

1. Corta y sazona el pollo

Corta la pechuga en cubos medianos o tiras. Agrega sal, pimienta, ajo en polvo y paprika.

Mezcla bien para distribuir los condimentos. Deja reposar durante cinco minutos mientras preparas el rebozado.

2. Prepara la cubierta crujiente

Bate el huevo en un recipiente. En otro, mezcla la harina de trigo con la fécula de maíz.

Pasa cada pieza de pollo por el huevo y después por la mezcla de harinas. Presiona ligeramente para que el recubrimiento se adhiera.

La fécula de maíz ayuda a conseguir una textura más crujiente después de la fritura.

3. Fríe hasta obtener un color dorado

Calienta el aceite a unos 175 °C. Fríe el pollo en tandas pequeñas para evitar que baje demasiado la temperatura.

Cocina durante aproximadamente cinco a siete minutos, según el tamaño de las piezas. El pollo debe alcanzar una temperatura interna de 74 °C.

Retira las piezas y colócalas sobre una rejilla o papel absorbente.

4. Prepara la salsa cremosa de ajo y miel

Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio-bajo. Agrega el ajo y cocínalo durante unos 30 segundos, sin dejar que se queme.

Incorpora la miel, la salsa de soya, el limón y el agua. Mezcla hasta obtener una salsa brillante y ligeramente espesa.

Si queda demasiado espesa, añade una cucharada adicional de agua.

5. Combina y sirve

Agrega el pollo crujiente a la sartén con la salsa. Mezcla suavemente hasta cubrir todas las piezas.

Sirve inmediatamente para conservar la textura crujiente. Puedes decorar con semillas de ajonjolí o cebollín picado.

¿Con qué acompañar esta receta?

Este pollo combina perfectamente con papas a la francesa, arroz blanco, ensalada fresca o vegetales salteados.

También puedes servirlo como entrada para una reunión o convertirlo en un plato principal con una guarnición abundante.

Si prefieres un sabor más intenso, añade unas gotas de salsa picante a la preparación de miel y ajo.

El secreto para que quede todavía más crujiente

El principal truco consiste en mantener estable la temperatura del aceite y no llenar demasiado la sartén.

Además, mezcla la salsa con el pollo justo antes de servir. Así evitarás que la cubierta absorba demasiada humedad.

Resultado: un pollo dorado por fuera, jugoso por dentro y cubierto con una salsa que combina sabores dulces, salados y ligeramente ácidos.

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