Siega Verde revive el Paleolítico con gastronomía, talleres y actividades prehistóricas
Siega Verde celebró 38 años de su descubrimiento con una jornada de arte rupestre, gastronomía y actividades que acercaron la vida paleolítica

El yacimiento arqueológico de Siega Verde, en la provincia española de Salamanca, conmemoró el 38 aniversario de su descubrimiento con una jornada dedicada al arte rupestre y las costumbres de las comunidades humanas del Paleolítico Superior. La celebración tuvo lugar el sábado 17 de octubre en Castillejo de Martín Viejo, con una programación gratuita dirigida a personas de todas las edades.
La iniciativa, organizada por la Fundación Siega Verde en el marco del Día Europeo del Arte Rupestre, reunió propuestas culturales, gastronómicas y educativas para acercar la prehistoria a residentes y visitantes. La actividad también buscó destacar la importancia de preservar este patrimonio arqueológico y promover el turismo cultural en la comarca.
Entre las propuestas se incluyeron talleres de pintura rupestre, actividades gastronómicas inspiradas en la alimentación prehistórica y conferencias sobre la investigación arqueológica y los festivales dedicados a la prehistoria en diferentes partes del mundo.
Los asistentes también participaron en un taller de elaboración de adornos inspirados en las culturas ancestrales. La jornada culminó con un campeonato de tiro con lanza y propulsor, una herramienta que permitía a los habitantes de la prehistoria lanzar proyectiles a mayor distancia.
Alejandro Fonseca, coordinador del yacimiento, destacó el carácter participativo del encuentro y su propósito de acercar la historia a la población local y a quienes visitan la zona. La programación permitió recrear simbólicamente aspectos de la vida durante el Paleolítico Superior mediante experiencias prácticas y actividades de divulgación.
Un patrimonio de importancia mundial
Siega Verde fue descubierto el 17 de octubre de 1988 y constituye uno de los conjuntos más relevantes de arte rupestre paleolítico al aire libre de la península ibérica. Sus grabados, realizados hace miles de años, incluyen representaciones de animales y otros motivos que contribuyen a comprender las expresiones culturales de las primeras comunidades humanas.
En 2010, la UNESCO reconoció su valor excepcional al incorporarlo a la lista del Patrimonio Mundial como ampliación del sitio de arte rupestre prehistórico del valle del Côa, en Portugal.
Este reconocimiento ha reforzado la importancia de Siega Verde como espacio de investigación, conservación y divulgación histórica. Además, el yacimiento representa una oportunidad para impulsar el turismo sostenible y dinamizar la economía de los municipios de su entorno.




