Canelones de pollo y espinaca: la receta cremosa y favorita en casa
Aprende a preparar canelones de pollo y espinaca con salsa cremosa y queso gratinado. Una receta casera, fácil de seguir y perfecta para compartir.

Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Porciones: 4
Dificultad: Media
Una combinación de pollo, queso y salsa que conquista el paladar
Los canelones de pollo y espinaca son una alternativa deliciosa para quienes buscan variar sus almuerzos sin recurrir a ingredientes difíciles de conseguir. La pasta envuelve un relleno jugoso, mientras que la salsa cremosa y el queso gratinado aportan una textura irresistible.
Aunque esta preparación suele asociarse con restaurantes italianos, puedes elaborarla en casa con productos disponibles en cualquier supermercado. Además, permite aprovechar pollo cocido que haya quedado de otra comida, siempre que se haya conservado adecuadamente.
El secreto está en preparar un relleno sabroso, evitar que la salsa quede demasiado líquida y hornear los canelones hasta que el queso esté dorado.
Ingredientes para preparar canelones de pollo y espinaca
Para los canelones
12 tubos de canelones secos, según las instrucciones del fabricante.
400 gramos de pechuga de pollo cocida y desmechada.
200 gramos de espinaca fresca.
200 gramos de queso ricotta o requesón.
100 gramos de queso mozzarella rallado.
½ cebolla cabezona finamente picada.
2 dientes de ajo triturados.
1 cucharada de aceite de oliva.
Sal y pimienta al gusto.
Una pizca de nuez moscada, opcional.
Para la salsa cremosa
2 cucharadas de mantequilla.
2 cucharadas de harina de trigo.
500 mililitros de leche.
100 mililitros de crema de leche.
50 gramos de queso parmesano rallado.
Sal y pimienta al gusto.
Cómo preparar canelones de pollo y espinaca paso a paso
1. Cocina la pasta
Revisa las instrucciones del empaque. Algunos canelones requieren precocción, mientras que otros pueden rellenarse directamente.
Si necesitas cocinarlos previamente, utiliza abundante agua con sal y retíralos cuando estén al dente. Escúrrelos con cuidado y colócalos separados sobre una bandeja para evitar que se peguen.
2. Prepara el relleno de pollo
Calienta el aceite de oliva en una sartén. Agrega la cebolla y cocínala durante unos minutos hasta que esté transparente.
Incorpora el ajo y revuelve brevemente. Añade la espinaca lavada y picada, y cocina hasta que reduzca su volumen.
Si la espinaca libera mucha agua, deja que el líquido se evapore antes de continuar. Después, incorpora el pollo desmechado, el queso ricotta, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
Mezcla hasta obtener un relleno uniforme y retira del fuego. Deja enfriar un poco antes de rellenar la pasta.
3. Prepara la salsa cremosa
Derrite la mantequilla en una olla a fuego medio-bajo.
Agrega la harina y mezcla durante aproximadamente un minuto, sin permitir que se queme. Incorpora la leche poco a poco mientras revuelves con un batidor para evitar grumos.
Cocina hasta que la salsa comience a espesar. Añade la crema de leche y el queso parmesano, y sazona con sal y pimienta.
Si queda demasiado espesa, agrega un poco más de leche. La consistencia debe permitir que la salsa cubra los canelones sin quedar excesivamente líquida.
4. Rellena los canelones
Coloca el relleno en una manga pastelera o utiliza una cucharita pequeña.
Introduce la mezcla de pollo y espinaca en cada tubo, procurando distribuirla hasta los extremos sin romper la pasta.
No presiones demasiado el relleno, porque podrías dañar los canelones. Si utilizas pasta precocida, manipúlala con cuidado para evitar que se quiebre.
5. Organiza los canelones en una fuente
Precalienta el horno a 180 °C.
Extiende una capa fina de salsa en el fondo de una fuente apta para horno. Acomoda los canelones uno junto al otro y cúbrelos con el resto de la salsa.
Distribuye el queso mozzarella rallado por toda la superficie.
Si utilizas canelones secos que no requieren precocción, comprueba que el fabricante indique la cantidad de líquido necesaria y ajusta la salsa según esas instrucciones.
6. Hornea hasta conseguir un gratinado perfecto
Cubre la fuente con papel aluminio y hornea durante unos 20 minutos. Después, retira el aluminio y continúa la cocción durante 10 minutos, o hasta que el queso esté derretido y dorado.
El tiempo puede variar según la pasta utilizada y las características del horno. Comprueba que los canelones estén completamente cocidos antes de servir.
Deja reposar la preparación durante cinco minutos para facilitar el corte y permitir que la salsa se asiente.
Los secretos para que los canelones queden deliciosos
Evita el exceso de humedad. La espinaca debe perder buena parte de su líquido antes de mezclarse con el pollo.
Desmecha bien el pollo. Los trozos pequeños facilitan el relleno y permiten distribuir mejor los sabores.
No olvides la salsa del fondo. Esta capa ayuda a evitar que la pasta se pegue a la fuente y favorece una cocción uniforme.
Combina quesos diferentes. La ricotta aporta suavidad, la mozzarella se derrite y el parmesano intensifica el sabor.
Respeta el tiempo de reposo. Servir los canelones inmediatamente puede hacer que la salsa se extienda demasiado por el plato.
¿Con qué acompañar los canelones?
Como los canelones contienen pasta, pollo, queso y salsa, puedes acompañarlos con una ensalada fresca de lechuga, tomate, pepino y zanahoria.
También funcionan bien con verduras al vapor o una porción pequeña de pan tostado.
Si deseas una versión más intensa, agrega champiñones salteados al relleno. Para una alternativa con un sabor diferente, sustituye parte del pollo por pavo cocido.
¿Cómo conservar los canelones sobrantes?
Guarda las sobras en un recipiente hermético y refrigéralas dentro de las dos horas posteriores a la preparación.
Puedes conservarlas refrigeradas durante tres o cuatro días. Para recalentar, utiliza el horno o el microondas hasta que el centro alcance una temperatura de 74 °C.
Si preparas los canelones con anticipación, también puedes montar la fuente, cubrirla y refrigerarla antes de hornear. Procura mantener los ingredientes refrigerados y cocinar la preparación completamente antes de servir.
Una receta casera para compartir en familia
Los canelones de pollo y espinaca son una excelente opción para transformar ingredientes sencillos en un plato completo y lleno de sabor.
La combinación de pasta, pollo, verduras, salsa cremosa y queso gratinado permite disfrutar una comida especial sin complicar demasiado el proceso. Con una buena organización y atención a la cocción, puedes conseguir una preparación que luzca tan bien como sabe.




