La Universidad Cornell suspende las fiestas de fraternidades hasta el fin del curso
La medida responde a la indignación por una denuncia de agresión sexual de 2024 e incluye nuevas acciones para reforzar la seguridad en el campus.

La Universidad Cornell, en Estados Unidos, suspendió todas las fiestas y los eventos sociales en las casas de fraternidades afiliadas a su Consejo Interfraternidades hasta el final del año académico 2026-2027. La decisión, anunciada el 13 de octubre por el presidente de la institución, Michael Kotlikoff, responde a las fuertes críticas por la gestión de una denuncia de agresión sexual presentada por una antigua estudiante y busca abrir una revisión de las condiciones de seguridad en el campus.
La restricción entró en vigor de inmediato y contempla sanciones para las fraternidades que incumplan la directriz. Según el anuncio de la universidad, cualquier capítulo que organice fiestas o reuniones sociales en sus instalaciones se enfrentará a una suspensión de emergencia.
Una denuncia de 2024 desencadenó la decisión
El caso que motivó la controversia se remonta a octubre de 2024, cuando una estudiante denunció haber sido drogada y agredida sexualmente por varios hombres durante una fiesta en la casa de la fraternidad Chi Phi. La antigua estudiante, identificada en una demanda civil como Jane Doe, atribuye los hechos a siete hombres.
Las acusaciones adquirieron nueva relevancia después de que la demanda se presentara en septiembre de 2026. La respuesta institucional generó críticas de estudiantes y profesores, así como protestas en el campus de Ithaca, en el estado de Nueva York.
Las acusaciones deben distinguirse de los hechos establecidos judicialmente: la existencia de la demanda no equivale a una condena penal. El caso ha provocado cuestionamientos sobre la forma en que la universidad atendió la denuncia y sobre los mecanismos disponibles para proteger a los estudiantes.
Cornell anuncia más medidas de seguridad
Además de suspender los eventos de las fraternidades, la universidad anunció medidas para reforzar la atención a las personas que denuncien conductas sexuales indebidas. Entre ellas figuran la ampliación del apoyo institucional a los sobrevivientes y una mayor colaboración con la Policía del Estado de Nueva York para investigar denuncias de delitos sexuales en el campus.
La institución también prevé revisar sus políticas y prácticas relacionadas con la vida de las fraternidades, con el objetivo de determinar bajo qué condiciones podrían continuar sus actividades de manera segura. Kotlikoff señaló que la comunidad universitaria exige respuestas y que la institución debe reconocer las deficiencias de su actuación.
La suspensión representa una de las respuestas más contundentes de Cornell ante la crisis. Su alcance y las conclusiones de la revisión serán relevantes para determinar cómo cambiarán las normas sobre las fraternidades y qué garantías adicionales se establecerán para prevenir y atender la violencia sexual en el entorno universitario.
Fuente: Reuters — Maria Tsvetkova. · Ver fuente ↗



