La misma putrefacción humana (Columna de opinión)
Hace pocos días hubo un caso que me dejó sonando, uno que me pareció sumamente vil: a un hombre le dispararon tres veces en la cara frente a su esposa e hijo.

Hace pocos días hubo un caso que me dejó sonando, uno que me pareció sumamente vil: a un hombre le dispararon tres veces en la cara frente a su esposa e hijo. Naturalmente, el hombre cayó a tierra con la mirada perdida y la sangre brotando de ese agujero en su pómulo izquierdo. Por la naturaleza maldita de nuestro trabajo, tuve que investigar la noticia y buscar un motivo para ese asesinato. Pero encontré algo peor: la misma forma de putrefacción humana.
El hombre era querido por la comunidad. Había generado nuevos empleos con su emprendimiento y la gente lo admiraba, pero parece que ser extranjero era el problema, porque lo asesinaron por su nacionalidad.
Es irónico que el himno nacional termine su primera estrofa con "Comprende las palabras del que murió en la cruz" y aun así matamos samaritanos, odiamos forasteros y maldecimos extranjeros. ¿Acaso no has leído Jeremías 22:3? O no es obvio que el derecho humano exige respetar la integridad del otro.
¿Crees que el extranjero viene a este país porque es mejor? esto es tercer mundo, un vertedero de violencia y corrupción. ¿Has visto a Colombia y su estado infecto que sangra más allá de los tiempos de Miguel Abadía Méndez? Ellos no escaparon porque esto sea un paraíso, sino porque creen que este lugar es menos infierno que de donde vienen.
Quizás soy muy visceral y estoy exagerando, pero ver a un niño llorar porque su padre tiene la piel fría es algo que te cambia.




