¡Este pollo en salsa de mostaza y miel queda jugoso y con un sabor que sorprende!
Descubre cómo preparar pollo en salsa de mostaza y miel, con una combinación irresistible de sabores dulces y salados. Receta fácil para el almuerzo.

Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Porciones: 4 personas
Dificultad: Fácil
Pollo en salsa de mostaza y miel: una receta diferente para el almuerzo
Si buscas una forma distinta de preparar pollo sin pasar horas en la cocina, esta receta puede convertirse en una de tus favoritas. La mostaza aporta un toque ligeramente ácido, mientras que la miel equilibra el sabor con su dulzura natural.
La combinación crea una salsa brillante que cubre cada pieza de pollo y transforma ingredientes cotidianos en un plato especial.
Puedes acompañarlo con arroz, papas al horno o verduras salteadas. Además, la preparación requiere pocos pasos y funciona muy bien para una comida familiar.
Ingredientes
600 gramos de pechuga de pollo en filetes o cubos grandes.
3 cucharadas de mostaza.
2 cucharadas de miel.
150 mililitros de crema de leche.
2 dientes de ajo finamente picados.
1 cucharada de mantequilla.
1 cucharada de aceite de oliva.
1 cucharadita de paprika.
1/2 cucharadita de tomillo seco.
Sal y pimienta al gusto.
1 cucharada de jugo de limón.
Perejil fresco picado para decorar, opcional.
Preparación paso a paso
1. Sazona el pollo
Coloca las piezas de pollo en un recipiente. Agrega sal, pimienta, paprika y jugo de limón.
Mezcla para distribuir los condimentos y deja reposar durante cinco minutos mientras preparas la salsa.
2. Dora las piezas
Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto.
Agrega el pollo en una sola capa, sin amontonar las piezas. Dóralo durante unos tres o cuatro minutos por cada lado, dependiendo del grosor.
Si es necesario, cocina en varias tandas. Retira el pollo y resérvalo en un plato.
No es necesario que esté completamente cocido en este momento, porque terminará de cocinarse dentro de la salsa.
3. Prepara la base de la salsa
Reduce el fuego a medio y agrega la mantequilla a la misma sartén.
Incorpora el ajo y cocina durante unos 30 segundos, removiendo para evitar que se queme.
Añade la mostaza, la miel y el tomillo. Mezcla hasta integrar los ingredientes y aprovecha los jugos que dejó el pollo para aportar más sabor.
4. Incorpora la crema de leche
Vierte la crema de leche y mezcla suavemente hasta obtener una salsa uniforme.
Cocina durante dos o tres minutos a fuego bajo. Si la salsa queda demasiado espesa, añade una o dos cucharadas de agua.
Prueba y ajusta el equilibrio de sabores. Puedes agregar un poco más de mostaza si prefieres una preparación intensa o una pequeña cantidad de miel si deseas mayor dulzura.
5. Termina la cocción del pollo
Regresa las piezas de pollo a la sartén y cúbrelas con la salsa.
Cocina a fuego bajo durante cinco a ocho minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido. El centro debe alcanzar los 74 °C si utilizas un termómetro de cocina.
Evita hervir la salsa intensamente, ya que podría espesarse demasiado o separarse.
6. Sirve y decora
Apaga el fuego y espolvorea perejil fresco picado sobre la preparación.
Sirve el pollo caliente, distribuyendo suficiente salsa sobre cada porción para aprovechar todo su sabor.
Trucos para que la salsa quede perfecta
Dora primero el pollo: este paso aporta sabor y mejora la presentación.
Equilibra la mostaza y la miel: comienza con las cantidades indicadas y ajusta al gusto.
Controla el fuego: una temperatura moderada ayuda a mantener una salsa cremosa.
No cocines demasiado la pechuga: el exceso de tiempo puede resecarla.
Usa mostaza de buena calidad: la mostaza de Dijon ofrece un sabor más intenso, mientras que la amarilla tradicional produce un resultado más suave.
¿Con qué acompañar el pollo en salsa de mostaza y miel?
Esta receta combina muy bien con arroz blanco, puré de papa o papas criollas al horno.
También puedes acompañarla con brócoli, zanahorias salteadas o una ensalada fresca para equilibrar la cremosidad de la salsa.
Si deseas una presentación más especial, sirve el pollo sobre una cama de puré y termina con perejil picado y unas gotas de limón.
¿Cómo conservar las sobras?
Guarda el pollo y la salsa en un recipiente hermético dentro del refrigerador, a 4 °C o menos, durante un máximo de tres a cuatro días.
Recalienta únicamente la porción que vayas a consumir, hasta que el centro alcance los 74 °C. Si la salsa se espesa durante el almacenamiento, añade un poco de agua o leche mientras calientas a fuego bajo.
Una receta fácil para salir de la rutina
El pollo en salsa de mostaza y miel demuestra que no necesitas ingredientes costosos para preparar un almuerzo diferente. Su mezcla de sabores dulces, ácidos y cremosos convierte una proteína cotidiana en una opción atractiva para toda la familia.
Con pocos pasos y una cocción cuidadosa, tendrás un plato versátil que puedes adaptar a tus preferencias y acompañar con los ingredientes que tengas en casa.




