¡Esta quiche de espinaca y queso queda cremosa por dentro y crujiente por fuera!
Aprende a preparar una quiche de espinaca y queso con una base crujiente y un relleno cremoso. Receta fácil, ideal para almuerzos, cenas y reuniones familiares.

Porciones: 6 personas
Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 40 a 45 minutos
Dificultad: Media
La quiche de espinaca y queso es una preparación de origen francés que combina una base de masa horneada con un relleno suave de huevos, crema y queso.
Su sabor delicado permite servirla como plato principal o como acompañamiento. Además, puedes prepararla con anticipación y disfrutarla caliente o a temperatura ambiente.
Ingredientes para preparar quiche de espinaca y queso
Para la masa
2 tazas de harina de trigo.
100 gramos de mantequilla fría.
1 huevo.
3 cucharadas de agua fría, aproximadamente.
½ cucharadita de sal.
Para el relleno
300 gramos de espinaca fresca.
3 huevos.
200 mililitros de crema de leche.
150 gramos de queso mozzarella rallado.
50 gramos de queso parmesano rallado, opcional.
½ cebolla blanca picada.
1 cucharada de aceite.
Sal y pimienta al gusto.
Una pizca de nuez moscada, opcional.
Cómo hacer quiche de espinaca y queso paso a paso
1. Prepara la masa
Coloca la harina y la sal en un recipiente amplio. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos pequeños.
Mezcla con las yemas de los dedos hasta obtener una textura similar a las migas de pan. Incorpora el huevo y añade el agua fría poco a poco.
Une los ingredientes sin amasar demasiado. Forma un disco, envuélvelo y refrigéralo durante 20 minutos.
2. Extiende y hornea la base
Precalienta el horno a 180 °C.
Estira la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Colócala en un molde para tarta de aproximadamente 24 centímetros de diámetro.
Ajusta la masa al fondo y los bordes. Pincha la base varias veces con un tenedor.
Cubre con papel para hornear y coloca encima pesas de horneado o fríjoles secos. Hornea durante 12 minutos.
Retira el papel y las pesas. Hornea otros cinco minutos para secar ligeramente la superficie.
3. Cocina la espinaca
Calienta el aceite en una sartén y sofríe la cebolla hasta que esté transparente.
Agrega la espinaca y cocina durante tres a cinco minutos, hasta que reduzca su volumen.
Retira del fuego y deja enfriar ligeramente. Si la espinaca suelta líquido, escúrrela bien antes de incorporarla al relleno.
Este paso es fundamental para evitar que la quiche quede aguada.
4. Prepara la mezcla cremosa
Bate los tres huevos en un recipiente. Añade la crema de leche, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
Incorpora la mozzarella y el parmesano. Mezcla suavemente para distribuir los ingredientes.
Agrega la espinaca cocida y la cebolla. Remueve hasta integrar toda la preparación.
5. Rellena la quiche
Vierte la mezcla sobre la base precocida. Distribuye la espinaca y el queso de manera uniforme.
Si deseas una superficie más dorada, reserva una pequeña cantidad de queso para espolvorear antes de hornear.
6. Hornea hasta que el relleno esté firme
Introduce el molde en el horno durante 25 a 30 minutos, manteniendo la temperatura de 180 °C.
La superficie debe adquirir un tono dorado y el centro debe quedar firme, sin líquido visible. Si se mueve ligeramente al agitar el molde, debe hacerlo de manera suave y no parecer líquido.
Retira la quiche y déjala reposar durante diez minutos antes de cortarla. Así las porciones conservarán mejor su forma.
Trucos para conseguir una quiche perfecta
Mantén fría la mantequilla: ayuda a conseguir una masa más delicada y crujiente.
No omitas el horneado inicial: precocinar la base reduce el riesgo de que quede húmeda.
Escurre la espinaca: el exceso de agua afecta la textura del relleno.
No excedas el tiempo de cocción: hornear demasiado puede dejar los huevos secos.
Deja reposar antes de cortar: el relleno termina de asentarse y facilita servir porciones uniformes.
Variaciones para personalizar la receta
Esta preparación admite diferentes ingredientes según tus gustos.
Con champiñones: añade champiñones salteados y bien escurridos.
Con pollo: incorpora pollo cocido y desmechado para obtener una versión más abundante.
Con tomate: agrega tomates cherry cortados por la mitad, sin excederte en la cantidad.
Con queso costeño: sustituye una parte de la mozzarella por queso costeño desmenuzado y reduce la sal.
¿Con qué acompañar la quiche de espinaca?
Puedes servirla con una ensalada fresca de lechuga, tomate y pepino. También combina con verduras asadas o una sopa ligera.
Para una cena práctica, acompaña una porción con una bebida natural. Si la preparas para una reunión, córtala en pequeños cuadrados y sírvela como parte de una mesa de pasabocas.
¿Cómo conservar la quiche?
Guarda las sobras en un recipiente hermético dentro del refrigerador, preferiblemente antes de que transcurran dos horas desde su preparación.
Consúmelas en un plazo de tres a cuatro días. Para recalentar, utiliza el horno a temperatura moderada, de modo que la base recupere parte de su textura crujiente.
También puedes congelar porciones bien empacadas y descongelarlas en el refrigerador antes de recalentarlas.
Una receta elegante con ingredientes cotidianos
La quiche de espinaca y queso demuestra que es posible preparar un plato atractivo sin recurrir a ingredientes difíciles de conseguir.
Su base crujiente y su relleno cremoso la convierten en una alternativa versátil para compartir en familia, organizar una cena especial o variar el menú semanal.
Con una buena cocción de la espinaca y una base bien horneada, conseguirás una preparación sabrosa, vistosa y fácil de adaptar.




