Emergencia vial en Bogota: motociclistas concentran casi la mitad de las muertes en la via
Los motociclistas concentran el 49 % de las muertes viales en la capital; expertos advierten los riesgos de retirar el casco tras un accidente.

Las alarmantes cifras de la accidentalidad vial
Los conductores de motocicletas se consolidaron como los actores viales más vulnerables de la capital de la República, representando de manera preocupante el 49 % de las víctimas mortales por siniestros de tránsito en el perímetro urbano de Bogotá. Ante este adverso panorama, un estudio técnico emitido por el programa de Atención Prehospitalaria de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud (FUCS) analizó los errores humanos más comunes cometidos por los ciudadanos al intentar auxiliar de manera empírica a un motero tendido en la vía pública.
Los peligros de la manipulación empírica en el asfalto
La investigación académica argumenta que la solidaridad ciudadana mal encauzada suele ser un factor determinante en el agravamiento de las secuelas médicas de las víctimas. Al presenciar un fuerte impacto, la reacción instintiva de los transeúntes es levantar al conductor o removerle el casco protector de inmediato. Sin embargo, los profesionales de la salud explican que los traumatismos de la columna cervical suelen ser invisibles en los primeros minutos post-accidente.
Manipular el cuello o mover bruscamente las extremidades de un paciente politraumatizado consciente —que respira de forma normal— puede seccionar accidentalmente la médula espinal, transformando una lesión ósea reversible en una parálisis o cuadriplejia permanente. Por ende, la inmovilización biomecánica debe ser la prioridad absoluta.
El protocolo correcto de atención en la vía
Los expertos de la FUCS recomiendan aplicar de manera estricta el estándar internacional conocido como protocolo PAS (Proteger, Alertar y Socorrer) para mitigar riesgos secundarios en el asfalto:
- Proteger la escena: Lo primero es encender las luces de estacionamiento y colocar conos o vehículos antes del accidentado para evitar que otros carros arrollen a la víctima o a los auxiliares.
- Alertar a los profesionales: Comunicarse de manera inmediata con la Línea de Emergencias 123 de Bogotá, detallando el estado de consciencia del paciente y la dirección exacta del siniestro vial para el despacho prioritario de una ambulancia medicalizada.
- Socorrer sin mover: Hablar constantemente con el motociclista para mantenerlo despierto y tranquilo, evitando a toda costa retirar el casco o suministrarle líquidos o alimentos hasta que el personal paramédico asegure la zona con collares cervicales rígidos.




