Crisis en Transmilenio: Personeria detecta alarmante tasa de evasion en las estaciones
Un operativo de control de la Personería reveló que en solo cinco minutos se registran 1.442 ingresos ilegales, llenando el equivalente a nueve buses.

Las preocupantes cifras de la evasión masiva
La Personería de Bogotá encendió las alarmas institucionales tras revelar los resultados de un masivo diagnóstico de seguridad y control realizado simultáneamente en 140 estaciones y portales estratégicos del sistema masivo de transporte, Transmilenio.
Durante una jornada especial de inspección técnica preventiva ejecutada el pasado 28 de septiembre, el ente de control distrital documentó una preocupante cifra de 1.442 ingresos irregulares en intervalos de medición de tan solo cinco minutos por cada modalidad de fraude analizada. Para dimensionar la magnitud de la problemática, las autoridades explicaron que esta cantidad de evasores equivale técnicamente a llenar por completo la capacidad de pasajeros de nueve buses articulados del sistema en tiempo récord.
Infraestructura vulnerable y colapso de la cultura ciudadana
Este diagnóstico de la Personería expone un fallo estructural que va mucho más allá de una simple infracción individual, evidenciando una crisis de sostenibilidad financiera y seguridad operacional en la red de transporte de Bogotá. La persistencia de este fenómeno obedece principalmente a dos factores correlacionados:
- Fallas en los controles físicos: A pesar de las millonarias inversiones estatales en infraestructura disuasoria —como los torniquetes tipo "piso a techo" y las puertas automáticas anticolados—, los delincuentes y usuarios recurrentes han aprendido a sabotear o evadir estos mecanismos. Las fallas mecánicas continuas en las puertas de los muelles de abordaje y la falta de mantenimiento tecnológico facilitan los accesos irregulares desde la vía pública.
- Insuficiencia de fuerza pública y cultura ciudadana: El estudio argumenta que las estaciones operan en escenarios de alta vulnerabilidad debido a la escasez de agentes de la Policía Metropolitana y de reguladores de Transmilenio fijos en los puntos críticos de evasión. Esto no solo promueve una alarmante impunidad fiscal que incrementa el déficit financiero del Fondo de Estabilización Tarifaria (FET), sino que normaliza el fraude, degrada la convivencia e incrementa el riesgo de accidentes fatales cuando los ciudadanos cruzan de manera imprudente los carriles exclusivos para no pagar.
Ante la gravedad del informe, la Personería Distrital emitió un llamado perentorio de acción inmediata a la gerencia de Transmilenio y a la Secretaría de Seguridad para reformar las estrategias de vigilancia, sanción y cultura ciudadana en las zonas más críticas del sistema.




