El Niño aumenta la alerta por dengue y expertos piden prevenir antes del verano
El calor, las lluvias y el almacenamiento de agua pueden acelerar la reproducción del mosquito; expertos piden prevenir el dengue antes del verano.

La prevención del dengue no debe esperar a que aumenten los contagios. Las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño pueden modificar las temperaturas y las precipitaciones, favoreciendo la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.
Especialistas consultados por Infobae advierten que la combinación de calor, humedad, circulación del virus y presencia de personas susceptibles puede crear un escenario propicio para nuevos brotes. Por eso, recomiendan comenzar las acciones preventivas antes de los meses de mayor temperatura y no limitar las medidas al verano.
La Organización Meteorológica Mundial prevé que El Niño se mantenga hasta febrero de 2027, con posibilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026. Sus efectos varían según el territorio y pueden incluir cambios importantes en las lluvias y episodios de temperaturas elevadas.
El agua acumulada favorece la reproducción del mosquito
Las altas temperaturas aceleran el desarrollo del mosquito y pueden favorecer la multiplicación del virus dentro del insecto. Recipientes como baldes, llantas, macetas, bebederos, canaletas y tanques destapados pueden convertirse en criaderos cuando acumulan agua.
Sin embargo, la sequía tampoco elimina el peligro. Cuando escasea el agua, algunas familias recurren a almacenarla en depósitos que, si permanecen descubiertos, ofrecen condiciones para que el mosquito deposite sus huevos.
Los especialistas explican que los huevos pueden permanecer adheridos a las paredes de los recipientes durante meses y reactivar su desarrollo cuando vuelven a entrar en contacto con el agua. Por eso, no basta con vaciar los depósitos: también es importante cepillar sus superficies y mantenerlos correctamente tapados.
La prevención debe involucrar a hogares y autoridades
La eliminación de criaderos es una de las principales acciones para reducir la población del mosquito. Los expertos recomiendan revisar periódicamente patios, terrazas y jardines, retirar objetos que acumulen agua y limpiar desagües y canaletas.
También aconsejan utilizar repelente de acuerdo con las instrucciones del producto, vestir prendas que cubran la piel y emplear mosquiteros, especialmente para proteger a bebés y niños pequeños.
La responsabilidad no recae únicamente en las familias. Los municipios deben promover jornadas de limpieza, controlar espacios abandonados y fortalecer la vigilancia del mosquito. A su vez, los equipos de salud necesitan identificar oportunamente los casos sospechosos y reconocer las señales de alarma.
Colombia también se prepara ante los efectos de El Niño
El fenómeno ya fue declarado oficialmente en Colombia por el IDEAM el 8 de octubre de 2026. La entidad estimó una probabilidad del 83 % de que mantenga una intensidad fuerte a muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027.
En este contexto, el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud reforzaron las medidas de vigilancia y preparación del sistema sanitario, incluyendo el seguimiento de enfermedades transmitidas por vectores.
La situación epidemiológica también exige atención: hasta el 3 de octubre de 2026, Colombia había notificado 83.382 casos de dengue y 57 muertes confirmadas, según cifras del Instituto Nacional de Salud divulgadas por Infobae.
Reconocer los síntomas y consultar oportunamente
El dengue puede producir fiebre, dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas y erupciones en la piel. Ante estos síntomas es importante buscar valoración médica y evitar la automedicación.
El dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado, la somnolencia o los desmayos son señales de alarma que requieren atención inmediata.
Los especialistas insisten en que la aparición de condiciones climáticas favorables no significa que un brote sea inevitable. La vigilancia epidemiológica, el control del mosquito y la participación comunitaria permiten reducir los riesgos. La anticipación, más que la reacción cuando aumentan los contagios, es una herramienta fundamental para proteger la salud de la población.
Fuente: INFOBAE




