Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Bienestar

Cinco cambios en casa que pueden mejorar tu bienestar, según la ciencia

La luz natural, las plantas, el orden, los colores y una circulación despejada pueden transformar el hogar en un espacio que favorezca la calma y el bienestar.

Por Jorge Armando Calvache EnriquezRedacción EXTRA
⏱ 4 min de lectura
Cinco cambios en casa que pueden mejorar tu bienestar, según la ciencia
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

La felicidad y el bienestar no dependen únicamente de las experiencias personales. El entorno donde transcurre la vida cotidiana también puede influir en las emociones, los niveles de estrés y la calidad del descanso. Desde la neurociencia ambiental, diferentes investigaciones han estudiado cómo la iluminación, la distribución de los espacios y el contacto con elementos naturales afectan a quienes habitan una vivienda.

A partir de estos hallazgos, la especialista en diseño de interiores Male Eirin reúne cinco recomendaciones para convertir la casa en un ambiente que contribuya al equilibrio emocional, sin necesidad de realizar grandes remodelaciones.

1. Aprovechar la luz natural

La exposición a la luz del día ayuda a regular el reloj biológico, el ciclo de sueño y vigilia y los procesos relacionados con el estado de ánimo. La iluminación natural durante las primeras horas de la jornada contribuye a sincronizar los ritmos circadianos y favorece una mejor organización del descanso.

Por eso, se recomienda mantener despejadas las ventanas, utilizar cortinas que permitan el paso de claridad y priorizar la entrada de luz en espacios de uso frecuente, como la sala, la cocina y el lugar de trabajo.

2. Reducir el desorden visual

La acumulación de objetos y los espacios desorganizados pueden aumentar la cantidad de estímulos que el cerebro debe procesar. Esta sobrecarga visual puede dificultar la concentración y generar una sensación de tensión.

No se trata de eliminar todos los elementos decorativos, sino de distribuirlos de manera organizada. Mantener algunas superficies despejadas, agrupar objetos similares y evitar la acumulación innecesaria ayuda a crear ambientes visualmente más tranquilos.

3. Incorporar plantas y elementos naturales

La biofilia, concepto que describe la conexión humana con la naturaleza, es uno de los fundamentos del diseño de espacios saludables. Una revisión de investigaciones sobre diseño biofílico encontró asociaciones entre la presencia de vegetación, la luz natural y otros componentes naturales con beneficios para el bienestar físico y emocional.

Incorporar plantas de interior, materiales como madera y fibras naturales, o elementos que evoquen paisajes puede favorecer una mayor sensación de tranquilidad. También es posible aprovechar sonidos y vistas de la naturaleza cuando las condiciones de la vivienda lo permiten.

4. Elegir colores de acuerdo con cada ambiente

Los colores influyen en la percepción y la experiencia emocional de los espacios. Por eso, la selección de tonalidades puede considerar la función que cumple cada habitación.

En dormitorios suelen utilizarse verdes suaves, azules y tonos neutros apagados para construir una atmósfera de descanso. En salas y espacios sociales pueden incorporarse colores cálidos, como terracota, ocre y mostaza, que aportan sensación de vitalidad y cercanía.

La recomendación es evitar decisiones basadas únicamente en tendencias y buscar combinaciones que resulten agradables para quienes utilizan cada espacio.

5. Mantener recorridos despejados

La distribución de los muebles también influye en la comodidad cotidiana. Los obstáculos en pasillos, puertas que chocan entre sí y muebles que dificultan el desplazamiento generan interrupciones constantes en las actividades habituales.

Organizar los recorridos entre habitaciones, mantener libres las zonas de paso y ubicar adecuadamente el mobiliario permite que la vivienda sea más funcional y cómoda. Estos cambios pueden lograrse, en muchos casos, simplemente reorganizando los elementos existentes.

Pequeñas decisiones para transformar el bienestar

Las cinco recomendaciones muestran que mejorar la experiencia de vivir en casa no necesariamente exige inversiones elevadas. Aprovechar la iluminación disponible, ordenar los objetos, incorporar vegetación, elegir colores adecuados y facilitar la circulación son acciones que pueden realizarse progresivamente.

El objetivo del diseño de interiores va más allá de la apariencia: también consiste en crear espacios que respondan a las necesidades físicas y emocionales de sus habitantes. La evidencia sobre neurociencia ambiental ofrece herramientas para comprender esa relación, aunque sus efectos pueden variar según las características de cada persona y vivienda.

Más Noticias en EXTRA

Ver todo Bienestar →