EL MES DE LOS MUERTICOS JUGUETONES
Dicen que noviembre es el mes preferido de los muerticos para darse una vueltecita por estos lados y salir a saludar a los vivos.

Dicen que noviembre es el mes preferido de los muerticos para darse una vueltecita por estos lados, abandonar por unas horas la tranquilidad de sus tumbas y salir a saludar a los vivos. ¡Y vaya manera de saludar! Porque mientras unos aparecen con una sonrisa de oreja a oreja, otros llegan con cadenas, quejidos y ruidos extraños que ponen a temblar hasta al más valiente.
Al parecer, nuestros queridos difuntos se
cansan de estar encerrados entre cuatro paredes, o mejor dicho, entre cuatro
tablas, y aprovechan que comienza noviembre para salir a estirar las piernas,
visitar a sus familiares y, de paso, pegarles un buen susto.
Lo más curioso es que, según algunas
versiones que circulan entre aficionados y organizaciones dedicadas al estudio
de los fenómenos paranormales, noviembre sería una época propicia para las
apariciones fantasmales. Aunque no existe evidencia científica concluyente de
que los espectros aumenten sus visitas durante este mes, la creencia sigue
vivita y coleando. ¡Y algunos dirían que hasta tiene sábana propia!
En Pasto, donde las historias de espantos,
ánimas benditas y aparecidos forman parte de la tradición popular, noviembre es
una buena oportunidad para desempolvar los relatos que nuestros abuelos
contaban al calor de la cocina. Esas historias del difunto que se aparece en
una esquina, de la sombra que cruza el corredor o de los pasos misteriosos que
se escuchan cuando toda la casa duerme.
Y ni hablar de quienes aseguran haber visto
una figura blanca caminando por una calle solitaria. ¡Ahí sí se acaba la
valentía! El que minutos antes presumía de no creer en fantasmas termina
corriendo como atleta olímpico, sin mirar atrás y dispuesto a llegar a su casa
en tiempo récord.
Claro que los muerticos también deben tener
sus preferencias. Algunos seguramente visitan a sus seres queridos para
recordarles que siguen presentes en sus corazones; otros, más traviesos, quizá
aprovechan la oscuridad para hacer alguna bromita. Y no faltará el fantasmita
enamorado que regrese a buscar a su antiguo amor. ¡Eso sí es amor eterno,
aunque la otra persona ya tenga nuevo compañero!
Así que, por si acaso, cuando escuchen un
ruido extraño en la madrugada, no salgan corriendo de inmediato. Primero
revisen si fue el viento, el gato o una puerta mal cerrada. Y si ven una sombra
caminando por el pasillo, respiren profundo y mantengan la calma.




