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EL DÍA DEL AHORRO EN LA REPUBLICA DE COLOMBIA

Fue establecido el 31 de octubre de cada año, mediante la Ley 124 de 1928, por parte del Gobierno del presidente Miguel Abadía Méndez.

Por Ana Lucia TumalRedacción EXTRA
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EL DÍA DEL AHORRO EN LA REPUBLICA DE COLOMBIA
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

Fue establecido el 31 de octubre de cada año, mediante la Ley 124 de 1928, por parte del Gobierno del presidente Miguel Abadía Méndez. Fue una Fiesta Cívica Nacional y que se alineó al Día Universal del Ahorro, instaurado en el mismo año, durante el Primer Congreso Internacional del Ahorro, celebrado en Milán, Italia.

La ley ordenaba que tanto las escuelas públicas como las privadas en el país, se dictará una clase semanal sobre la importancia y las ventajas de la cultura del ahorro a los niños y jóvenes de todo el país. Vienen a mi memoria, la noble costumbre que nos enseñaron nuestros profesores en el Instituto San Juan Bosco, la consignación del Ahorro Voluntario, que se consignaba en el listado de compañeros y cuyos valores económicos estaban determinados a la adquisición de textos, cuadernos, útiles de escritorio y el remanente para ser invertidos en el costeo de los paseos de mitad o de fin del año lectivo a las diferentes poblaciones veraniegas del Departamento de Nariño.

En nuestras familias, nuestros padres también nos inculcaron el Abrir una Cuenta en la Caja de Ahorros de la Caja Agraria, la cual abrió sus Oficinas en la Calle 17, con carreras 24 y 25, en donde sus Administradores una vez realizado el depósito inicial, se nos hacía entrega de la Libreta de Ahorros, que contenía de varias páginas, en donde el Cajero debía registrar los depósitos o retiros de nuestra cuenta personal y además, se nos entregaba una Alcancía Metálica, la cual podíamos llevarla a casa y realizar nuestros ahorros de monedas de 5, 10, 20 y 50 centavos, en monedas que ingresaban por una ranura y por los billetes de uno, dos, cinco y diez pesos, la máxima denominación, que enrollados entraban por un orificio circular.

Con el paso de los días, la alcancía iba tornándose pesada, por el gran número de monedas y algunos billetes, que debíamos llevarla a la Caja de Ahorros, en donde el Cajero hacía uso de la llave secreta en sus anaqueles y procedía a contabilizar el dinero total, registrándose la transacción comercial en la entidad bancaria de Ahorros en Colombia.

Una hermosa costumbre que, con el paso de los años, el Gobierno Nacional ordenó el cierre de La Caja de Ahorros. Viéndonos obligados sus potenciales ahorradores a optar por realizar los famosos Depósitos a Término Fijo, DTF, que prevalecen en las diferentes entidades Bancarias del país, en donde se opta por invertir los ahorros, en donde se encuentra la Tasa Porcentual, de acuerdo con el término de 60, 90, 180 o 360 días, que se convirtió en la mejor manera de hacer rendir nuestro patrimonio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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