Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Movilidad

El caso de Usaquén Cinco años de retrasos: El eterno viacrucis del puente peatonal de la

Cinco años de retrasos: El eterno viacrucis del puente peatonal de la calle 112 con carrera Novena

Por Elkin Rafael Hernandez GarciaRedacción EXTRA
⏱ 2 min de lectura
El caso de Usaquén
Cinco años de retrasos: El eterno viacrucis del puente peatonal de la
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

Cinco años de retrasos: El eterno viacrucis del puente peatonal de la calle 112 con carrera Novena.

Bogotá enfrenta una dura crisis en la infraestructura peatonal debido a las demoras estructurales y contractuales de sus obras públicas. Uno de los ejemplos más críticos de esta problemática se encuentra en la localidad de Usaquén. La construcción del puente peatonal de la carrera Novena con calle 112, adjudicada inicialmente en 2020 con una fecha programada de entrega para 2021, acumuló media década en el limbo. Los constantes tropiezos contractuales han dejado en evidencia las fallas de planeación que sufren las obras administradas por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).
De acuerdo con los reportes oficiales de la entidad, el proyecto ha estado condicionado por múltiples abandonos. El contratista inicial cedió el contrato en 2022 y la empresa que asumió los trabajos tampoco cumplió con las obligaciones de entrega. Esta situación forzó a la administración distrital a intervenir directamente el contrato. Además, las demoras se profundizaron tras detectarse fallas graves de calidad técnica: las pruebas de resistencia arrojaron que los pilotes enterrados originalmente en el costado oriental no cumplían los requerimientos de estabilidad, lo que obligó a demolerlos y a rediseñar por completo la estructura.
Recientemente, el director del IDU, Orlando Molano, confirmó que la obra logró reactivarse y ya alcanza el 72,09 % de ejecución tras la instalación de un mástil central de 22 metros y la cimentación de 104 pilotes subterráneos. Sin embargo, la ciudadanía de Usaquén mira con desconfianza estos avances, puesto que la estructura atirantada —que beneficiará a 76.000 personas— no estará lista para operar sino hasta el año 2027.
Este retraso de cinco años representa un golpe directo a la calidad de vida y a la movilidad de los peatones del norte de la capital, en especial para las personas de la tercera edad o con movilidad reducida que se ven obligadas a arriesgar sus vidas cruzando un peligroso corredor vial sin la infraestructura adecuada. La historia de la calle 112 se ha convertido en el reflejo de una problemática sistémica donde los contratos mal ejecutados terminan costando años de espera a los bogotanos.

Fuente: google

Más Noticias en EXTRA

Ver todo Movilidad →