Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Nariño

FLYING LOW, LA FAMILIA SOBRE RUEDAS QUE NACIÓ DE UNA AMISTAD

Desde septiembre de 2019, cerca de 20 integrantes comparten su pasión por los carros bajos, los vehículos clásicos y el estilo stance.

Por Danny Javier Marcillo MedicisRedacción EXTRA
⏱ 4 min de lectura
FLYING LOW, LA FAMILIA SOBRE RUEDAS QUE NACIÓ DE UNA AMISTAD
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

Detrás de cada vehículo hay una historia, pero detrás de Flying Low existe algo que va mucho más allá de los motores, las modificaciones y la estética automotriz: una amistad que se convirtió en familia y una pasión que, desde septiembre de 2019, ha reunido a un grupo de amigos alrededor de un mismo sueño.

La historia de Flying Low comenzó por iniciativa de compañeros que compartían el gusto por los carros bajos, el buen porte y los detalles que hacen de cada automóvil una expresión de personalidad. Lo que inicialmente nació como una pasión compartida fue tomando forma hasta convertirse en un club con identidad propia, principios definidos y una comunidad que continúa creciendo en torno al mundo automotor.

Al frente de este proyecto se encuentra Ricardo Enríquez, cofundador de Flying Low, quien, junto con los demás integrantes, ha contribuido a consolidar una organización en la que cada vehículo representa dedicación, cuidado y una manera particular de vivir esta afición.

Con cerca de 20 miembros, el club ha demostrado que pertenecer a esta cultura no significa solamente tener un automóvil modificado o lucir una máquina llamativa. También implica construir relaciones de confianza, compartir conocimientos, respaldarse entre compañeros y entender que la verdadera identidad de un grupo se fortalece con las acciones de quienes lo integran.

Cada carro tiene su estilo, pero todos comparten una misma esencia. En Flying Low, los vehículos bajos y la cultura stance son parte fundamental de su identidad. Sus integrantes prestan especial atención a la presentación, la limpieza, las modificaciones y los detalles estéticos, aspectos que reflejan el compromiso que existe detrás de cada proyecto automotor.

Sin embargo, el club ha querido construir una imagen que no se limite a la apariencia de sus vehículos. La amistad, el respeto, la lealtad, la humildad y el compromiso forman parte de los valores con los que sus integrantes buscan representar a Flying Low en cada encuentro.

Esta filosofía también se refleja en su relación con la comunidad. Aunque algunos de sus vehículos cuentan con sistemas de sonido, el grupo reconoce que disfrutar de los automóviles implica actuar con responsabilidad y respetar la tranquilidad de los vecinos. La convivencia ciudadana es uno de sus principios, porque entienden que la pasión por los motores debe ir acompañada de respeto por los demás.

Con el paso del tiempo, Flying Low ha fortalecido una identidad que combina la estética automotriz con el compañerismo. Para sus integrantes, la grandeza de un club no se mide exclusivamente por el valor de sus vehículos, sino por la calidad humana de las personas que lo conforman y por la capacidad de mantenerse unidos alrededor de una misma pasión.

UNA HISTORIA QUE SIGUE RODANDO

Como parte de sus actividades, Flying Low tendrá presencia este 31 de octubre en la Senda del Carnaval, frente al colegio La Normal, en Pasto, donde sus mejores vehículos clásicos serán protagonistas de un encuentro que coincidirá con la celebración de Halloween.

La fecha será una oportunidad para que los amantes de los automóviles conozcan más de cerca el trabajo, el estilo y la identidad de este grupo de amigos que encontró en los carros una forma de compartir experiencias y fortalecer sus vínculos.

Más allá de las miradas que puedan despertar sus vehículos, el propósito es seguir construyendo una imagen positiva de la cultura automotriz, mostrando que detrás de cada modificación hay dedicación y que detrás de cada integrante existe una historia que aporta a la identidad colectiva.

Desde septiembre de 2019, Flying Low ha mantenido viva una idea que hoy representa a sus miembros: disfrutar de los carros, compartir como amigos y avanzar como una familia que encuentra en las ruedas un motivo para permanecer unida.

Flying Low es más que carros bajos. Es amistad, identidad, estilo y respeto; una historia que comenzó entre amigos y que continúa escribiéndose kilómetro a kilómetro por las calles de Pasto.

Más Noticias en EXTRA

Ver todo Nariño →