Defensoría del Pueblo prepara despliegue territorial del informe “Buen Futuro en el Pacífi
Los encuentros en Tumaco, Buenaventura y Chocó buscan poner los hallazgos en diálogo con los saberes y experiencias de cada territorio.

La Defensoría del Pueblo realizó un laboratorio de trabajo con las Defensorías Regionales de Pacífico, Tumaco y Chocó para diseñar el despliegue territorial del informe Buen Futuro en el Pacífico Colombiano: estudio sobre trayectorias de salud mental y conducta suicida de niñas, niños, adolescentes y jóvenes. El informe señaló que entre 2021 y 2025, se registraron 1.533 intentos de suicidio de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en Chocó (453), el Pacífico medio (425) y el Pacífico nariñense (655). En ese periodo, 122 personas murieron por suicidio: 39 en Chocó, 32 en el Pacífico medio y 51 en el Pacífico nariñense.
El proceso, que se desarrolló de maneta activa, parte de una premisa: los hallazgos no deben trasladarse de manera mecánica a los territorios. Es necesario contextualizarlos y ponerlos en diálogo con las experiencias, los saberes, las redes de cuidado y las condiciones sociales, culturales, ambientales e institucionales que influyen en la salud mental. El propósito va más allá de socializar resultados: busca reconocer capacidades comunitarias, comprender qué protege o afecta el bienestar y acordar transformaciones posibles.
Cada Regional conservará un núcleo común —enfoque de derechos humanos, Buen Futuro, rigor técnico, participación y cuidado— y adaptará los hallazgos priorizados, el lenguaje, los actores convocados y las metodologías a las características de su territorio.
La lectura territorial tendrá en cuenta las condiciones de vida, las oportunidades educativas, los vínculos, las violencias, las desigualdades, la movilidad, el acceso a servicios, las redes comunitarias y las posibilidades de construir un proyecto de vida. Así se evitarán explicaciones centradas únicamente en las personas y se identificarán condiciones sociales que pueden transformarse.
Los encuentros también reconocerán prácticas, lugares, personas, redes, saberes, servicios y expresiones culturales que contribuyen al bienestar. La conversación no se limitará a identificar dificultades: permitirá visibilizar lo que funciona, aquello que protege y las capacidades colectivas existentes.
La participación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes será significativa, protegida y adecuada a su edad y contexto. No se solicitarán testimonios sobre intentos de suicidio, no se describirán métodos ni se reconstruirán muertes locales. Tampoco se promoverán revelaciones de experiencias sensibles si no existen condiciones reales para brindar acompañamiento, remisión y seguimiento.
Cada Regional verificará previamente su ruta de cuidado, definirá responsables y comprobará la capacidad de respuesta disponible. La ruta no será solo un directorio de servicios: deberá permitir escuchar, orientar, articular apoyos, remitir y hacer seguimiento cuando alguien lo necesite. Se priorizarán conversaciones sobre Buen Futuro, vínculos, derechos, proyectos de vida, pertenencia y cuidado colectivo.




