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Cuándo son realmente preocupantes las subidas de azúcar en sangre

La monitorización continua de glucosa se ha vuelto popular entre personas sanas,

Por Lina Paola Valbuena RojasRedacción EXTRA
⏱ 4 min de lectura
Cuándo son realmente preocupantes las subidas de azúcar en sangre
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

En los últimos años, han empezado a ocurrir dos cosas sorprendentes.

Personas sanas han comenzado a utilizar dispositivos que les permiten controlar sus niveles de azúcar en sangre a lo largo del día. Otras han eliminado por completo los carbohidratos refinados, como el pan blanco y la pasta.
De hecho, autores, podcasters e influencers del bienestar han difundido la idea de que todos debemos vigilar y evitar los picos de azúcar en sangre. Según esta postura extrema, permitir niveles elevados de glucosa en el torrente sanguíneo conlleva graves riesgos.
Afirman que, incluso en personas sanas y sin enfermedades metabólicas, exponerse a un pico de azúcar en sangre puede provocar desequilibrios hormonales, acné, cambios de humor y problemas aún mayores.
Sin embargo, los expertos ahora están cuestionando esta visión. A continuación, te explicamos cuándo deberías preocuparte y cuándo es poco probable que una comida rica en carbohidratos cause daños duraderos.

¿Por qué aumentan los niveles de azúcar en sangre?

Cuando ingerimos y digerimos alimentos que contienen azúcar —como el azúcar refinado, la fruta y los alimentos ricos en carbohidratos—, los niveles de azúcar en sangre aumentan de forma natural.
Esto sucede porque, al digerir los carbohidratos y los azúcares, estos se descomponen en glucosa y pasan al torrente sanguíneo, lo que provoca una elevación temporal de la glucemia.
Ante este aumento, el páncreas responde secretando insulina, una hormona que facilita el paso de la glucosa desde la sangre hacia las células del organismo para proporcionarles energía.
No son solo los alimentos los que pueden elevar los niveles de glucosa en sangre. Durante el ejercicio de alta intensidad, hormonas como la adrenalina envían señales al hígado para que libere más glucosa al torrente sanguíneo, suministrando así combustible adicional a los músculos en actividad.
Como consecuencia, los niveles de glucosa en sangre pueden aumentar temporalmente, según explica Jennifer Sherr, endocrinóloga pediátrica de la Facultad de Medicina de Yale (Connecticut, EE.UU.).
En las personas con diabetes, el organismo no produce suficiente insulina o esta ya no funciona como debería (resistencia a la insulina). Esto significa que, tras ingerir alimentos, los niveles de azúcar en sangre pueden elevarse peligrosamente.
En estos casos, es fundamental controlar cuidadosamente la alimentación y el ejercicio, así como vigilar los niveles de glucosa para evitar picos. Algunas personas también necesitan tomar medicamentos, como insulina o metformina.

Los picos de glucosa son normales

Entre las personas sanas, un aumento de la glucosa en sangre después de comer es una respuesta fisiológica normal. "El mayor error es creer que cada pico de glucosa es perjudicial", afirma Adrian Brown, profesor asociado de nutrición y dietética de la University College London, en Reino Unido.
Recientemente experimenté dejando el azúcar añadida durante seis semanas. Desde entonces, he estado especialmente en sintonía con el hecho de que cuan
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do como alimentos azucarados, es probable que mi nivel de azúcar en sangre aumente.
 el nivel de glucosa en sangre suele alcanzar su máximo aproximadamente una hora después de comer y volver a su nivel normal en unas dos horas. Si permanece elevado durante más tiempo, podría indicar resistencia a la insulina y aumentar el riesgo de desarrollar prediabetes o diabetes tipo 2. Sin embargo, algunos expertos señalan que no está demostrado que el exceso de glucosa cause directamente esta resistencia, ya que el aumento de peso por consumir más calorías de las necesarias también influye.
Además, el uso de monitores continuos de glucosa (CGM) está creciendo entre personas sanas, aunque algunos especialistas consideran que no son necesarios para quienes no tienen diabetes. Un estudio mostró que las personas sin diabetes mantienen sus niveles de glucosa dentro del rango saludable el 96 % del tiempo.
 los monitores continuos de glucosa (CGM) no han demostrado beneficios claros para la salud en personas sin diabetes, aunque podrían ayudar a identificar a quienes tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Además, mantener niveles de glucosa más estables puede ayudar a controlar el hambre y aumentar la sensación de saciedad. Para lograrlo, se recomienda consumir cereales integrales y alimentos ricos en proteínas, limitar los carbohidratos simples y comer primero las verduras y proteínas antes que los carbohidratos.
 llevar una alimentación equilibrada que incluya proteínas, fibra, grasas saludables y carbohidratos, ya que ayuda a mantener la energía y un peso saludable. También destaca que la respuesta del organismo a los alimentos varía según factores como el sueño, el estrés y la actividad física. Restringir los carbohidratos puede ser contraproducente, por lo que es preferible evitar las restricciones innecesarias y centrarse en reducir el consumo de azúcar añadida.


Fuente: NEWS MUNDO

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