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Aprende a preparar empanadas de pollo y queso crujientes por fuera y jugosas por dentro. Una receta fácil, económica y perfecta para compartir.

Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Porciones: 12 empanadas
Dificultad: Fácil
Ingredientes para preparar empanadas de pollo y queso
Esta receta combina un relleno de pollo sazonado con queso derretido y una masa dorada. Puedes prepararla para una merienda, una reunión familiar o una comida informal.
Para la masa
2 tazas de harina de trigo.
80 g de mantequilla fría.
1 huevo.
½ cucharadita de sal.
⅓ de taza de agua fría, aproximadamente.
1 cucharadita de polvo para hornear.
Para el relleno
300 g de pechuga de pollo cocida y desmechada.
150 g de queso mozzarella rallado.
½ cebolla blanca finamente picada.
1 tomate maduro picado.
1 diente de ajo triturado.
1 cucharada de aceite.
½ cucharadita de comino.
Paprika, sal y pimienta al gusto.
Para dorar
1 huevo batido, si las prepararás en el horno.
Aceite suficiente para freír, si prefieres una versión tradicional frita.
Paso a paso para preparar las empanadas
1. Prepara una masa suave
Coloca la harina, la sal y el polvo para hornear en un recipiente. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos.
Integra con las manos hasta obtener una textura similar a las migas de pan. Incorpora el huevo y añade el agua poco a poco.
Amasa suavemente hasta conseguir una mezcla uniforme que no se pegue demasiado a las manos. Cubre y deja reposar durante 15 minutos.
2. Prepara un relleno jugoso
Calienta el aceite en una sartén y sofríe la cebolla durante dos minutos.
Agrega el ajo y el tomate. Cocina hasta que el tomate se ablande y la mezcla pierda parte de su líquido.
Incorpora el pollo desmechado, el comino, la paprika, la sal y la pimienta. Mezcla y cocina durante tres minutos.
Retira del fuego y deja enfriar antes de incorporar el queso mozzarella. Este paso ayuda a evitar que el calor derrita el queso demasiado pronto.
3. Forma las empanadas
Divide la masa en 12 porciones y forma pequeñas bolas.
Estira cada porción sobre una superficie enharinada hasta conseguir un círculo delgado. Coloca una cucharada de relleno en el centro.
Dobla la masa por la mitad y presiona los bordes con los dedos. Después, sella con un tenedor para evitar que el relleno escape durante la cocción.
No agregues demasiado relleno. Una cantidad moderada facilita el sellado y reduce las posibilidades de que la empanada se abra.
4. Cocina hasta conseguir un acabado dorado
Opción frita: calienta suficiente aceite a unos 170-175 °C. Fríe las empanadas en pequeñas tandas durante aproximadamente tres a cinco minutos, hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre una rejilla o papel absorbente.
Opción al horno: precalienta el horno a 200 °C. Coloca las empanadas en una bandeja, píntalas con huevo batido y hornéalas durante 18 a 25 minutos, hasta que estén doradas y bien cocidas.
Los tiempos pueden variar según el tamaño y el grosor de la masa.
El secreto para que queden crujientes y no se abran
La clave consiste en controlar la humedad del relleno y sellar correctamente los bordes.
Si el guiso queda demasiado líquido, la masa puede humedecerse y romperse. Cocina el relleno hasta que tenga una consistencia espesa y déjalo enfriar antes de armar las empanadas.
En la versión frita, evita introducir demasiadas piezas al mismo tiempo. Esto ayuda a mantener estable la temperatura del aceite y favorece una cocción uniforme.
¿Con qué acompañar las empanadas de pollo y queso?
Estas empanadas combinan muy bien con ají casero, guacamole o una salsa de ajo.
También puedes servirlas con una ensalada fresca o acompañarlas con una bebida fría para una merienda más completa.
Si quieres un sabor diferente, añade maíz dulce, pimentón salteado o un poco de cilantro al relleno.
Una receta versátil para cualquier ocasión
Las empanadas de pollo y queso permiten aprovechar pollo cocido y convertirlo en una preparación deliciosa.
Puedes armarlas con anticipación y conservarlas refrigeradas hasta el momento de cocinarlas. Mantén el relleno refrigerado y no dejes las empanadas crudas a temperatura ambiente durante periodos prolongados.
El resultado es una empanada dorada, con un relleno sabroso y queso fundido en cada bocado. Una alternativa práctica para compartir en casa o incorporar a un menú de comidas rápidas.




