En Ibagué, la angustia golpea a la familia de una joven de 28 años diagnosticada con leucemia poco común.
Su tratamiento exige diez días continuos de quimioterapia con trióxido de arsénico y tretinoína, pero los medicamentos escasean. La familia ya pagó $900.000 por una caja de tretinoína, mientras el hospital solo garantiza arsénico hasta este sábado. Conseguirlo aparte costaría $21 millones. Aunque la fórmula fue radicada ante Nueva EPS, la respuesta tardaría cinco días hábiles, tiempo que la paciente no tiene.
Organizaciones de pacientes con cáncer denunciaron que la falta de suministro de medicamentos vitales es un problema recurrente y que pone en riesgo la vida de quienes dependen de tratamientos continuos.
La comunidad médica advirtió que la interrupción en la aplicación de estos fármacos puede reducir la efectividad del tratamiento y complicar el estado clínico de la paciente, por lo que pidieron soluciones inmediatas.
Familiares y allegados realizaron un llamado urgente a las autoridades de salud para que garanticen la entrega oportuna de los medicamentos, evitando que la situación se convierta en una tragedia mayor.



