La tranquilidad del municipio de Santa María, en el centro del Huila, se ha visto alterada por una serie de denuncias interpuestas en contra de Sandra Julieth Cadena Morales, quien figura como funcionaria de la entidad Proservir Huila. Según los afectados, la mujer habría engañado a numerosos ciudadanos mediante supuestas gestiones de empleo, trámites administrativos e incluso promesas de apoyo institucional, solicitando a cambio sumas de dinero que nunca se reembolsaron y servicios que jamás se cumplieron.
Las denuncias no son aisladas. A medida que el caso ha ganado visibilidad, más víctimas han salido a la luz desde otros municipios como Gigante, Altamira, El Agrado e incluso desde ciudades como Neiva y Florencia, ampliando la magnitud del presunto fraude. A través de videos, fotos y documentos compartidos en redes sociales, los afectados narran cómo fueron contactados, las cantidades de dinero entregadas y la forma en que Sandra Julieth desaparecía tras recibir los pagos.
Silencio institucional
Una de las principales preocupaciones de los denunciantes es la aparente inacción por parte de Proservir Huila, entidad en la que aún se presume la funcionaria labora o ha laborado recientemente. Mientras tanto, la Fiscalía de Santa María ha iniciado las investigaciones preliminares luego de recibir varias denuncias formales que podrían configurar delitos como estafa agravada, abuso de confianza y hasta concierto para delinquir, si se determina la existencia de un patrón sistemático.
Los ciudadanos exigen que las autoridades actúen con celeridad y que se proteja a otras posibles víctimas. Algunos han manifestado temor a represalias o a que el caso sea archivado sin consecuencias. Por ahora, el proceso avanza, y la presión social aumenta.




