Ahora que los representantes a la Cámara por el departamento de Nariño ya ocuparon sus curules, es hora de que se pongan a trabajar y a cumplir las promesas que hicieron en campaña. Veedores ciudadanos le dijeron a PEDRO BOMBO que ahora que llegaron al poder, difícilmente atenderán las necesidades de los ciudadanos de a pie. Pues indican que la percepción generalizada de que los políticos en el departamento de Nariño faltan a la verdad suele originarse en dinámicas estructurales de la política y en el abandono histórico de la región. Aseguran que las principales razones detrás de esta desconfianza incluyen obras inconclusas y falsas expectativas para la generación de empleo.
BUSES OBSOLETOS
El mal servicio en los buses de servicio público urbano de la ciudad de Pasto responde a una alta combinación de flotas obsoletas y contaminantes. Varios padres de familia que por fuerza mayor hacen uso de esos vetustos automotores, le comentaron a PEDRO BOMBO que a esos inconvenientes se suma la pésima actitud de los choferes, los cuales indicaron que carecen de cultura. Ante los elevados índices de contaminación, indican que muchos buses parecen chimeneas por sus exageradas emisiones de dióxido de carbono. También dijeron que no falta
el exceso de velocidad y las maniobras peligrosas.
‘PIROMANOS’ Y DELINCUENTES
Una compleja emergencia ambiental se registra en el departamento de Nariño por cuenta de los hombres y mujeres que tienen la manía de prender las montañas de la región. Los hechos más críticos se presentaron recientemente en la cordillera occidental, especialmente entre Cumbitara y Los Andes – Sotomayor. Ante esos hechos, voceros cívicos le dijeron a PEDRO BOMBO que por culpa de los pirómanos y consumidores de sustancias psicoactivas, los cerros perdieron valiosa vegetación nativa. Agregaron que las llamas consumieron cientos de hectáreas en sectores como el cerro Aminda y Vitará, amenazando fuentes hídricas y ecosistemas locales.
IPIALES SIGUE INSEGURO
El municipio de Ipiales se enfrenta a una compleja situación de inseguridad urbana, caracterizada por constantes hurtos a los transeúntes. Dirigentes comunitarios del sur del departamento de Nariño le contaron a PEDRO BOMBO que esa ‘ola delictiva’, que afecta especialmente al comercio y a los viajeros en la zona de frontera, no se detiene pese a las medidas de seguridad implementadas por las autoridades gubernamentales y militares. A la vez, los angustiados lideres sociales agregaron que los delincuentes siguen haciendo de las suyas en la carrera sexta y en los barrios periféricos.




