El debate por el proyecto de endeudamiento por $80.000 millones presentado por la administración municipal de Neiva dejó en evidencia una fractura política al interior del Concejo, luego de que varios cabildantes votaran negativamente o se apartaran del trámite, argumentando cuestionamientos de legalidad y oportunidad.
Aunque la iniciativa buscaba obtener autorización para comprometer recursos futuros, el trámite no logró unanimidad y abrió un nuevo frente de discusión sobre el manejo fiscal, la planeación financiera y el respeto por los procedimientos normativos.
Votos negativos y reparos
Durante la sesión, los concejales Juan Diego Amaya Palencia, Lourdes Mateus, Humberto Perdomo y Héctor Javier Osorio Botello votaron de manera negativa el proyecto, dejando constancia de su desacuerdo frente al contenido y las condiciones en las que se presentó la iniciativa.
Los cabildantes coincidieron en que el endeudamiento debía ser analizado con mayor profundidad, teniendo en cuenta el impacto que una obligación de este tamaño tendría sobre las finanzas del municipio y las vigencias futuras, especialmente en un contexto de necesidades sociales y presupuestales aún sin resolver.
Retiro por presunta ilegalidad
Uno de los hechos que marcó el debate fue la postura del concejal Johan Steed Ortiz, quien al inicio de la discusión dejó constancia formal y posteriormente se retiró del recinto. El cabildante sostuvo que el proyecto de acuerdo sería ilegal al haberse presentado en sesiones extraordinarias, señalando que, a su juicio, este tipo de iniciativas debían tramitarse en sesiones ordinarias durante el año 2025.
La decisión de Ortiz añadió un componente jurídico al debate político, elevando la discusión más allá de lo financiero y poniendo sobre la mesa el respeto a las formas y tiempos establecidos por la normativa.
Debate que continúa
El proyecto de endeudamiento, lejos de cerrar filas, reactivó el debate sobre la responsabilidad fiscal, la transparencia y el papel del Concejo como órgano de control político. Mientras la administración defiende la necesidad de recursos para impulsar proyectos estratégicos, sectores del cabildo advierten sobre riesgos financieros y procedimentales.
La discusión deja claro que el endeudamiento municipal no solo es un asunto de cifras, sino también de confianza institucional y rigor jurídico, elementos que seguirán marcando la agenda política de Neiva en los próximos meses.



