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La representante de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU, Ting Wu, negó las denuncias de China y acusó a Beijing de implementar, «por un periodo excesivamente largo», «estrategias comerciales unilaterales e injustas».
Este miércoles (23.04.2025) en la ONU, China imputó al gobierno de Donald Trump por emplear el «chantaje» y la «intimidación» en términos comerciales, cargos que Estados Unidos rechaza.
«El unilateralismo se está incrementando y las acciones de intimidación se están extendiendo (…), en un reto evidente del orden internacional», que «posee un peligro evidente para la paz y la estabilidad mundiales», declaró el embajador de China, Fu Cong, en una junta del Consejo de Seguridad acerca de «tácticas de intimidación en las relaciones internacionales».
Fu imputado de manera directa a Estados Unidos, por estar «perjudicando seriamente el orden económico global» al imponer aranceles «con varios motivos a todos sus socios comerciales». Bajo el argumento de la «reciprocidad» y la «justicia», Estados Unidos antepone sus intereses «al bienestar general de la comunidad global», denunció.
Respeto a «reglas básicas»
«Fomentó al mundo a optar por el acatamiento de las «normas fundamentales» de las relaciones internacionales y la reversión a «la ley de la selva, donde el poderoso se enfrenta al frágil». «Ninguna forma de presión, amenaza o coacción es el método adecuado para relacionarse con China», afirmó.
La delegada de Estados Unidos en el Consejo, Ting Wu, negó estas denuncias. «El mundo debería centrarse en las acciones de China, no en sus imputaciones infundadas, al evaluar sus aportes al sistema global», afirmó.
Luego acusó a Pekín de implementar, «por un periodo excesivo», «prácticas comerciales unilaterales e injustas» y de emplear su asistencia internacional como «un instrumento» para «intimidar» a las naciones en vías de desarrollo.


