Heidi Cerquera, reconocida animalista y ambientalista del Caquetá, ha tomado la delantera en la lucha por la protección de Rocky José, un perro que sufrió la amputación de una de sus extremidades delanteras tras ser víctima de maltrato en San José del Fragua. La gravedad del caso, sumada a la indiferencia inicial de algunos sectores de la comunidad y la lentitud de las autoridades locales, evidencia la urgente necesidad de vigilancia ciudadana y de una verdadera cultura de respeto hacia los animales.
El 22 de agosto, un docente del municipio alertó sobre la situación tras recibir información de uno de sus estudiantes, quien evidenció que Rocky José estaba encerrado, golpeado y sin acceso a alimentos ni atención médica. Gracias a la intervención de Heidi Cerquera, el caso fue visibilizado de inmediato. Ella coordinó con autoridades locales, incluyendo al alcalde y al inspector de policía, para activar la ruta de protección animal. Durante ocho días de búsqueda, la comunidad y los rescatistas de Florencia trabajaron incansablemente hasta lograr el rescate del perro, quien fue decomisado preventivamente y trasladado a Fondesa para recibir atención médica especializada.
Durante la audiencia, se determinó que el agresor, identificado como responsable de la mutilación, será investigado por la Fiscalía General de la Nación por maltrato animal agravado. La lesión de Rocky José es irreversible, lo que constituye un agravante legal. Además, se decretó que ni el agresor ni el propietario podrán tener animales bajo su custodia durante un año, medida que busca proteger a los animales de futuros abusos. Cerquera critica que, sin la presión de la comunidad y de defensores de animales, casos como este podrían quedar impunes, evidenciando la falta de proactividad de algunas autoridades locales.
Acción comunitaria
Heidi Cerquera hace un llamado contundente a la ciudadanía para denunciar cualquier maltrato animal. En Florencia, las denuncias pueden hacerse al albergue municipal de fauna; en otros municipios, a través de la línea 123. La Ley 2054-2020 permite que, en ausencia de albergues, las fundaciones locales brinden custodia, alimentación y atención médica a los animales decomisados. Cerquera enfatiza que la organización comunitaria y la vigilancia activa son esenciales para evitar abusos y garantizar justicia.
Este caso también pone en evidencia la permisividad de algunos sectores frente al maltrato animal y la necesidad de sanciones más efectivas. La acción de Heidi Cerquera demuestra que la defensa de los animales requiere compromiso, valentía y presión ciudadana para que la ley no quede en letra muerta. Rocky José, gracias a su labor, cuenta con un futuro más seguro, pero el llamado es claro: no más indiferencia, no más impunidad. La comunidad debe mantenerse vigilante y exigir que quienes maltratan a los animales enfrenten todo el peso de la ley.




