En primer lugar, el concejal de Cali, Juan Felipe Murgueitio, abrió un debate de control político sobre la creciente crisis de seguridad.
Asimismo, advirtió que la ciudad atraviesa una de sus etapas más críticas en materia de orden público.
Además, señaló que la violencia ha aumentado de forma sostenida durante los últimos meses.
Por otra parte, cuestionó la efectividad de las estrategias institucionales implementadas hasta el momento.
De igual manera, destacó que los homicidios han superado las cifras esperadas recientemente.
En consecuencia, la percepción de inseguridad continúa afectando gravemente a los ciudadanos caleños.
Por otro lado, el cabildante indicó que los hurtos siguen impactando de manera significativa a la población.
Sin embargo, afirmó que las reducciones parciales no representan una mejora estructural real.
Además, mencionó la preocupación por las manifestaciones con encapuchados en sectores universitarios.
En particular, el entorno de la Universidad del Valle ha sido foco de tensión en el orden público.
A su vez, criticó que el aumento histórico del presupuesto en seguridad no se refleje en resultados.
Por consiguiente, evidenció una brecha entre la planeación institucional y la ejecución operativa.
Finalmente, Murgueitio explicó que el problema también radica en el enfoque de las políticas actuales.
En este sentido, señaló que podrían estar desconectadas de las causas reales de la criminalidad.
Asimismo, relacionó la crisis local con el contexto nacional y el crecimiento de economías ilegales.
De hecho, advirtió sobre la expansión del narcotráfico y la presencia de grupos armados ilegales.
Por ende, hizo un llamado al Gobierno Nacional para fortalecer la respuesta integral en seguridad.
En conclusión, insistió en que se requieren acciones concretas para recuperar la confianza y la tranquilidad en Cali.




