Esteban Duarte denunció que fue atacado junto a otro político en plenas fiestas.
Lo que debía ser una jornada de celebración durante las fiestas folclóricas de Natagaima terminó convertido en un episodio de violencia que hoy genera rechazo en distintos sectores políticos del Tolima. El precandidato a la Alcaldía de Natagaima, Sergio Ortiz Javela, denunció haber sido víctima de una agresión física junto al diputado Esteban Duarte, cuando ambos acababan de finalizar una entrevista con un medio de comunicación local. Según el relato entregado por Ortiz, el ataque ocurrió de manera inesperada y sin que existiera una discusión previa. De acuerdo con su versión, los presuntos responsables serían Dídimo Trilleras y su hijo, Cristian Trilleras, quienes los habrían abordado y golpeado públicamente en medio de las festividades.
“Pienso que fue por diferencias del pasado, pero condeno cualquier tipo de agresión. Apenas terminamos con el periodista, automáticamente nos golpearon”, manifestó el dirigente político. Como consecuencia del altercado, el diputado Esteban Duarte sufrió laceraciones leves en la boca, mientras que Sergio Ortiz recibió varios golpes. Aunque ninguno de los dos requirió atención por lesiones de gravedad, ambos anunciaron que acudirán ante las autoridades para denunciar lo ocurrido y solicitar que se investiguen los hechos.
Duarte aseguró que no conocía a quienes lo atacaron y que, al parecer, terminó involucrado en un conflicto ajeno. “Llegaron a golpearnos. Yo no tenía ni idea de quiénes eran. Creo que tienen diferencias con las personas con las que yo me encontraba. Ya estamos revisando cómo proceder con nuestros abogados”, expresó el asambleísta. El diputado indicó que presentará la correspondiente denuncia ante la Fiscalía para que se identifique a los responsables y se determinen las sanciones que haya lugar.
De manera preliminar, se conoció que uno de los presuntos agresores sería contratista de la Alcaldía de El Espinal. Asimismo, trascendió que Dídimo Trilleras habría sido suegro de Sergio Ortiz y que, tras la terminación de una relación sentimental con su hija hace varios años, existirían diferencias personales que habrían generado un ambiente de retaliaciones entre ambas partes.
Hasta el momento, estas versiones hacen parte de la información conocida por los denunciantes y no han sido confirmadas por las autoridades. El caso ha generado preocupación por tratarse de una agresión ocurrida en un espacio público durante las tradicionales fiestas del municipio, escenario donde decenas de personas presenciaron el altercado. Por ahora, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre lo sucedido, mientras las víctimas avanzan en la recolección de pruebas y en la presentación de las acciones legales para esclarecer el hecho.




