Alejandro Riaño y Marcela Recicladora entregan las primeras motos con platón para jubilar burros de carga

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Lo que comenzó como una indignante escena viral en redes sociales se ha transformado en una iniciativa social de gran impacto que promete cambiar el panorama de los vehículos de tracción animal en Colombia. El reconocido comediante y empresario Alejandro Riaño, en alianza con la influenciadora ambiental «Marcela Recicladora», completó la entrega de las primeras motos con platón en el departamento de La Guajira, logrando sustituir cinco burros de carga por vehículos motorizados y garantizando la jubilación definitiva de estos animales.

La movilización social cobró fuerza tras la historia de Ismael, un asno de 17 años que trabajaba en Riohacha transportando cargas pesadas y cuyo estado de agotamiento extremo conmovió al país. A partir de ese caso, Riaño adoptó al animal y puso en marcha una cruzada para dignificar la labor de los recicladores y erradicar el maltrato animal en la región norte colombiana.

El proyecto, articulado bajo la estrategia de recaudación #TodosSomosBurros, no es un esfuerzo aislado. Surgió del trabajo conjunto entre Riaño Producciones, la plataforma Reciclamores, la fundación Good Kidz y el Proyecto Tawala, este último liderado por el activista ambiental Álvaro José Miranda en La Guajira.

Se concretó la entrega de las primeras 5 motos con platón equipadas a recicladores locales, como José Miguel, sustituyendo a animales de trabajo que sufrían severo desgaste físico.

Los cinco asnos relevados pasaron a manos de adoptantes verificados por fundaciones aliadas, donde recibirán valoración médica, descanso e hidratación permanente.

Los beneficiarios reciben instrucción en conducción y mantenimiento de los vehículos motorizados, garantizando la sostenibilidad de su actividad económica.

Aunque el objetivo inmediato de la campaña es completar la entrega de 10 motos con platón, los organizadores buscan reunir fondos para sustituir progresivamente a más de 600 animales de carga que persisten en la región.

«Paso a paso vamos construyendo y amando más a los animales entre nosotros los seres humanos. Queremos construir soluciones compasivas pero también humanas para quienes dependen del reciclaje para sobrevivir», manifestó Riaño al celebrar el cierre de esta primera etapa.

La colaboración de «Marcela Recicladora» ha sido clave para visibilizar la realidad laboral de los «reciclamores», conectando la logística de recolección de residuos con una transición hacia la movilidad limpia y libre de tracción animal.


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