La crisis de orden público en Ortega, zona rural de Cajibío, llevó al gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán, a elevar nuevamente la voz ante el Gobierno Nacional. El mandatario pidió al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, fortalecer las acciones de seguridad y mantener un mayor control territorial para proteger a las comunidades afectadas por la confrontación armada. Según la Gobernación, más de 700 familias permanecen confinadas o han enfrentado desplazamientos forzados en Ortega y sectores como La Palma, La Diana, El Edén, La Isla y Achiral. La población permanece bajo restricciones de movilidad y en medio de un escenario de temor por la presencia de grupos armados. Guzmán calificó la situación como “criminal” y sostuvo que la población civil no puede continuar pagando las consecuencias de una confrontación que no le pertenece. En ese contexto, pidió al Gobierno Nacional reforzar la presencia de la Fuerza Pública y garantizar condiciones que permitan recuperar el control de la zona.

La Gobernación también informó que remitió una comunicación al presidente Abelardo De La Espriella y al Ministerio del Interior para solicitar una intervención coordinada frente a la emergencia. Paralelamente, se adelantan gestiones para establecer un corredor de atención humanitaria con acompañamiento del Comité Internacional de la Cruz Roja, buscando facilitar asistencia a las familias afectadas. El llamado de Guzmán vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad rural en el Cauca y la capacidad del Estado para responder ante el avance de las confrontaciones armadas.


