Transformación de hábitats y disponibilidad de alimento concentran cocodrilos en Panamá

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La recuperación de las poblaciones de cocodrilos, la transformación de sus hábitats y la disponibilidad de alimentos están favoreciendo la concentración de estos reptiles en determinados sectores de Panamá, especialmente en zonas relacionadas con actividades pesqueras y camaroneras.

La investigadora Miriam Venegas Anaya, del Centro de Investigaciones Hidráulicas y Técnicas de la Universidad Tecnológica de Panamá y conocida como la “doctora cocodrilo”, explicó que las poblaciones de estos animales fueron reducidas durante décadas por la cacería. Las posteriores medidas de protección permitieron su recuperación, mientras que los cambios en el entorno y la oferta de alimento han contribuido a que se agrupen en determinados puntos.

Uno de los casos más representativos se encuentra en el río Grande de Coclé, donde investigadores identificaron 36 cocodrilos en apenas un kilómetro de recorrido en el área de su desembocadura. Los monitoreos también han detectado mayores concentraciones en ríos con puertos pesqueros y cerca de instalaciones dedicadas al cultivo de camarones.

Ante esta situación, los especialistas recomiendan no alimentar a los reptiles ni arrojar al agua restos de pescado u otros residuos orgánicos. Estos desperdicios pueden convertirse en una fuente de alimento fácil y hacer que los animales permanezcan cerca de lugares frecuentados por personas. Además, la acumulación de materia orgánica puede afectar la calidad del agua y provocar impactos sobre otras especies acuáticas.

El tema cobró especial atención después de que un cocodrilo hiriera a un pescador en el puerto de Coquira. Las autoridades consideran que retirar animales de determinadas zonas no necesariamente resuelve el problema si continúan las condiciones que los atraen. Por ello, Panamá puso en marcha un protocolo para evaluar, vigilar y manejar las interacciones entre cocodrilos y seres humanos.

Las autoridades ambientales también han reforzado las acciones de educación y prevención en comunidades y centros educativos. El objetivo es que la población conozca el comportamiento de estas especies, evite prácticas que aumenten el riesgo y reporte oportunamente los avistamientos en áreas pobladas.


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