Perú ha puesto en marcha nuevos esfuerzos para proteger y estudiar su patrimonio arqueológico, con especial atención a los textiles prehispánicos, materiales que por su naturaleza requieren condiciones de conservación y tratamientos especializados.
Uno de los proyectos más recientes se desarrolla en el Museo de Arqueología, Antropología e Historia de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), donde se intervendrán 2.500 piezas arqueológicas durante un periodo de 24 meses. El conjunto incluye cerámicas, textiles, objetos líticos, metales y parte del archivo documental relacionado con las primeras investigaciones arqueológicas realizadas en la costa norte peruana.
La iniciativa cuenta con un financiamiento de US$245.000 del Fondo del Embajador para la Preservación del Patrimonio Cultural 2026, programa de cooperación de Estados Unidos. El proyecto fue impulsado por investigadores de la Universidad Nacional de Trujillo y la Universidad de Florida.
Nota de contexto: aunque suele hablarse de manera general del “Instituto de Cultura de Perú”, la institución estatal encargada de estas políticas es el Ministerio de Cultura del Perú. Además, el proyecto anunciado recientemente corresponde específicamente al Museo de Arqueología, Antropología e Historia de la Universidad Nacional de Trujillo.
Un proyecto que incluye textiles, cerámicas y documentos históricos
El proyecto denominado “Manejo de Colecciones del Museo de la Universidad Nacional de Trujillo” busca mejorar la protección, conservación, investigación y valoración de una parte de las colecciones que conserva esta institución.
Durante los 24 meses previstos para su ejecución se trabajará con aproximadamente 2.500 piezas arqueológicas. Entre ellas hay materiales de diferentes características, como cerámica, textiles, objetos de piedra y metales. También se intervendrá parte del acervo documental relacionado con antiguas investigaciones arqueológicas.
El proyecto tiene además un componente importante de investigación. Entre los documentos que serán conservados se encuentra el segundo tomo de Archaeological Explorations in Peru: Ancient Pottery From Trujillo, publicado en 1926 por el investigador estadounidense Alfred Louis Kroeber. El archivo también conserva dibujos y fotografías vinculados con algunas de las primeras investigaciones arqueológicas de la costa norte.
¿Cómo será la restauración de los textiles?
La intervención de los textiles requiere procedimientos diferentes a los utilizados en materiales como la cerámica o la piedra.
De acuerdo con Alejandro Yepjen, director de la Escuela Profesional de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo, el trabajo buscará mantener la originalidad de las piezas y estudiar sus características materiales antes de intervenirlas.
En el caso de los textiles se contempla realizar análisis, incluidos estudios mediante rayos X, para conocer mejor las fibras y las características de los materiales. La especialista Arabel Fernández López participará en la intervención de estos objetos debido a su experiencia en conservación de textiles arqueológicos.
El objetivo no es simplemente hacer que una pieza antigua vuelva a verse “como nueva”. En conservación arqueológica se busca preservar la mayor cantidad posible de información histórica y material.
El propio Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú explica que sus procesos de conservación se basan en el respeto por la originalidad de los objetos y en el principio de mínima intervención, utilizando materiales reversibles cuando corresponde.
Conservación y Restauración del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú
Los textiles prehispánicos son una fuente histórica
La importancia de estos trabajos va más allá del aspecto artístico de las piezas. Los textiles permiten estudiar las técnicas utilizadas por diferentes sociedades, las materias primas disponibles, los sistemas de producción, las formas de organización social y las representaciones simbólicas de las culturas que los elaboraron.
El Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú señala que su colección textil reúne más de 40.000 especímenes, entre piezas completas y fragmentos, correspondientes a diferentes periodos que van desde aproximadamente 2500 a. C. hasta el periodo Inca.
Entre los objetos conservados existen mantos, redes, bolsas, tocados, paños, camisas o unkus, vestidos, mantas, fajas y otros elementos elaborados mediante diferentes técnicas.
Una parte especialmente importante de la colección procede de las investigaciones realizadas por Julio C. Tello en los cementerios de Cerro Colorado, Arena Blanca y Wari Kayan, en la península de Paracas, entre 1925 y 1928.
Colección de textiles del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú
La conservación también permite conocer cómo fueron encontrados los objetos
Una de las características del proyecto de la Universidad Nacional de Trujillo es que muchas de las piezas proceden de antiguos proyectos de investigación arqueológica.
Esto significa que su valor no está únicamente en el objeto físico. Los registros, fotografías, dibujos y documentos asociados pueden aportar información sobre dónde fueron encontrados, cómo fueron registrados y qué interpretaciones existían sobre ellos en el momento de su descubrimiento.
Ese material resulta especialmente relevante para comprender la evolución de la arqueología peruana. Por ejemplo, documentos antiguos pueden utilizar términos o clasificaciones que posteriormente cambiaron debido a nuevas investigaciones.
El proyecto contempla precisamente la conservación de parte de este archivo histórico, de manera que los objetos arqueológicos puedan estudiarse junto con la documentación relacionada con sus investigaciones originales.
El museo conserva más de 20.000 piezas
El Museo de Arqueología, Antropología e Historia de la Universidad Nacional de Trujillo fue fundado el 1 de abril de 1939 y actualmente conserva más de 20.000 piezas asociadas con diferentes sociedades y culturas prehispánicas, entre ellas Cupisnique, Salinar, Virú, Moche, Chimú, Vicús, Cajamarca, Huari Norteño, Chancay, Inca y Nazca.
Sus colecciones incluyen materiales de cerámica, textilería, metalurgia, madera y piedra. Una parte importante procede de investigaciones arqueológicas realizadas durante décadas, mientras que otros objetos llegaron mediante donaciones.
El museo funciona actualmente en la Casona Risco, un inmueble de época colonial que el Estado entregó para uso exclusivo de la institución en 1995 y que forma parte del Patrimonio de la Nación.
Una historia de investigación que comenzó hace más de un siglo
El nuevo proyecto también tiene relación con la historia de la investigación arqueológica en la costa norte del Perú.
Las primeras investigaciones realizadas por especialistas extranjeros contribuyeron al desarrollo de la arqueología científica en la región y posteriormente tuvieron influencia en la formación de investigadores peruanos. El proyecto actual busca continuar esa relación mediante la participación de especialistas, profesores y estudiantes de la Universidad Nacional de Trujillo y de la Universidad de Florida.
La cooperación permitirá, además de intervenir las piezas, compartir conocimientos sobre conservación, documentación y manejo de colecciones arqueológicas.
Perú también trabaja en la recuperación de textiles que salieron del país
La conservación de las piezas que ya están en museos forma parte de un esfuerzo más amplio de protección del patrimonio cultural peruano.
Durante 2026, el Ministerio de Cultura también ha informado sobre la recuperación y repatriación de numerosos bienes arqueológicos que se encontraban fuera del país.
En marzo, por ejemplo, el Estado peruano verificó la recuperación de 20 bienes arqueológicos procedentes de Francia y Portugal, entre ellos textiles de las culturas Chancay y Chimú. Algunos fueron devueltos voluntariamente, mientras que otros fueron identificados durante el monitoreo de plataformas internacionales de subastas y comercio electrónico.
En mayo se informó además sobre la repatriación de 134 bienes arqueológicos procedentes de Estados Unidos, entre los cuales había textiles, piezas de cerámica, objetos de madera y otros materiales pertenecientes a diferentes sociedades prehispánicas.
Ministerio de Cultura del Perú: recuperación de 134 bienes arqueológicos desde Estados Unidos
Más recientemente, en agosto, el Ministerio de Cultura verificó la repatriación de 246 bienes culturales provenientes de Alemania, Argentina, Bélgica y Estados Unidos. El conjunto incluyó textiles de diferentes tradiciones prehispánicas, entre ellos un unku de la cultura Wari y piezas asociadas a las culturas Paracas, Nasca, Chancay, Chimú y otras sociedades.
Ministerio de Cultura: 246 bienes culturales repatriados en 2026
También existen antecedentes de restauración de tejidos encontrados en expediciones
La relación entre las expediciones arqueológicas y la posterior conservación de textiles tiene antecedentes documentados en Perú.
Un caso es el de un unku de época inca encontrado en la cima del volcán Pichu Pichu, en Arequipa, durante trabajos vinculados con el proyecto Santuarios Andinos de la Universidad Católica de Santa María.
La pieza fue encontrada junto a cerámicas y otros textiles que habían sido depositados como ofrendas. Posteriormente fue sometida a un proceso de restauración que tomó alrededor de dos meses de trabajo especializado.
Este tipo de intervenciones permite que materiales extremadamente frágiles puedan continuar siendo estudiados y, cuando las condiciones lo permiten, incorporados a exposiciones o programas de divulgación.
Una tarea que requiere conservar tanto los objetos como su contexto
La conservación de textiles arqueológicos plantea un desafío particular porque las fibras pueden deteriorarse debido a factores ambientales, manipulación, humedad, temperatura, contaminación o intervenciones anteriores.
Por esta razón, el trabajo no consiste únicamente en reparar daños visibles. Los especialistas deben documentar el estado de cada objeto, analizar sus materiales y determinar qué intervención es compatible con su conservación.
El Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú explica que sus laboratorios trabajan con textiles, cerámica, metales y otros materiales, y que las intervenciones buscan proteger los bienes culturales sin alterar innecesariamente sus características históricas.
¿Qué pasará con las piezas después de la intervención?
El proyecto de la Universidad Nacional de Trujillo tendrá una duración prevista de 24 meses. Además de la conservación, se contempla mejorar las condiciones de almacenamiento mediante el acondicionamiento de espacios y la instalación de estanterías especializadas para proteger las piezas.
Una vez finalizadas las intervenciones, los responsables del proyecto esperan que algunas de las piezas puedan incorporarse a futuras exposiciones para renovar la propuesta museográfica del recinto.
El proyecto también busca que la conservación sirva como punto de partida para futuras iniciativas destinadas a mejorar las instalaciones del museo y fortalecer la investigación de sus colecciones.
Un patrimonio que continúa revelando información
La restauración de piezas textiles prehispánicas no representa solamente una tarea de mantenimiento. Cada tejido conserva información sobre las materias primas, las técnicas de fabricación, los diseños y las sociedades que los produjeron.
En el caso peruano, la enorme diversidad de textiles arqueológicos permite estudiar miles de años de desarrollo cultural. La existencia de colecciones que abarcan desde el periodo precerámico hasta la época inca demuestra la continuidad y transformación de las prácticas textiles en los Andes.
Los nuevos proyectos de conservación, sumados a las investigaciones arqueológicas y a la recuperación de piezas que se encontraban fuera del país, forman parte de un proceso más amplio para preservar estos materiales y mantenerlos disponibles para futuras investigaciones y generaciones.




