El domingo 22 de marzo, un acto de intolerancia ocurrido en Lérida terminó con dos víctimas trasladadas al hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué.
Flor Esperanza Suárez, madre de una niña de 7 años, permanece en coma inducido en la UCI con “pronóstico reservado”. Su pareja, Wilson Enrique Duque Criollo, sufrió múltiples cirugías faciales y continúa convaleciente. La familia clama justicia y pide respuestas inmediatas, mientras la comunidad exige frenar la violencia que destruye hogares y deja familias devastadas.
Vecinos del sector señalaron que este tipo de hechos se han vuelto recurrentes y que la intolerancia está dejando graves consecuencias en la población.
Las autoridades locales reiteraron que se adelantan investigaciones para esclarecer lo ocurrido y garantizar que los responsables enfrenten la justicia, mientras organizaciones sociales piden campañas de prevención para reducir la violencia intrafamiliar y comunitaria.




