Singapur ha puesto en marcha un nuevo programa de capacitación destinado a fortalecer las capacidades de su industria audiovisual en uno de los formatos que más atención está generando en el mercado digital: los microdramas. La iniciativa, presentada el 1 de octubre de 2026, es desarrollada conjuntamente por la Infocomm Media Development Authority (IMDA) y TikTok Singapore, y combina formación en narrativa audiovisual, producción para dispositivos móviles, inteligencia artificial y estrategias de comercialización.
Aunque puede describirse de manera general como una iniciativa impulsada desde Singapur, es importante precisar que no se trata de un programa lanzado directamente por la ciudad como administración municipal. La entidad gubernamental involucrada es la IMDA, autoridad nacional encargada de las tecnologías de la información, las comunicaciones y los medios en el país, en asociación con TikTok.
El programa recibe el nombre de IMDA-TikTok Microdrama Programme y tendrá una duración aproximada de entre seis y nueve meses. Durante ese periodo, profesionales pertenecientes a 20 compañías de medios acreditadas podrán participar en sesiones de mentoría, talleres y clases especializadas para aprender a desarrollar y producir series de entre 50 y 100 episodios. Cada episodio tendrá una duración aproximada de uno a tres minutos.
¿Qué son los microdramas?
Los microdramas son producciones audiovisuales de ficción caracterizadas por sus episodios extremadamente cortos y por estar diseñadas principalmente para el consumo desde teléfonos móviles y plataformas digitales.
A diferencia de una serie tradicional, cuya duración puede extenderse durante decenas de minutos por episodio, un microdrama concentra su historia en piezas de aproximadamente uno a tres minutos. Esto obliga a los creadores a desarrollar conflictos, personajes y giros narrativos de manera mucho más rápida.
El formato suele aprovechar además la reproducción vertical, pensada para las pantallas de los teléfonos inteligentes. Dentro de cada episodio pueden utilizarse recursos como finales abiertos, revelaciones rápidas y cliffhangers para incentivar al espectador a continuar con el siguiente capítulo.
Precisamente estas características forman parte de la capacitación que recibirán los participantes del programa de Singapur. Entre las competencias contempladas están la producción de contenido vertical, el diseño de planos y composición, la construcción de historias con finales que mantengan el interés y el uso responsable de tecnologías de inteligencia artificial.
La inteligencia artificial entra directamente en el proceso de producción
Uno de los elementos más llamativos de la iniciativa es la incorporación de herramientas de inteligencia artificial dentro del proceso creativo.
El programa contempla dos rutas de aprendizaje. La primera está orientada a la producción de acción real, con actores, escenarios y locaciones físicas. En esta modalidad, los creadores podrán complementar determinadas partes de sus producciones mediante herramientas de inteligencia artificial.
La segunda ruta estará centrada específicamente en la animación apoyada por IA. En ella se trabajará con estilos como la animación inspirada en el anime y los cómics, además de técnicas relacionadas con la generación de contenido mediante modelos de inteligencia artificial.
La formación también contempla aspectos técnicos que van más allá de simplemente generar imágenes o videos. Los participantes aprenderán sobre prompt engineering, planificación para mantener la consistencia de los personajes, composición de escenas y revisión de la calidad de los efectos visuales.
Entre las herramientas mencionadas se encuentra Seedance 2.5, un modelo de generación de video desarrollado por ByteDance, la compañía matriz de TikTok. Esto muestra que el programa no busca limitarse a enseñar conceptos generales de inteligencia artificial, sino incorporarlos directamente al flujo de producción audiovisual.
La formación no se limita a crear videos
Otro aspecto importante del proyecto es que la capacitación no termina cuando se produce el episodio.
El programa también pretende enseñar a los profesionales cómo convertir una idea audiovisual en un producto que pueda distribuirse y generar ingresos. Por esta razón, los participantes recibirán formación relacionada con la comercialización de contenidos, estrategias de monetización de audiencias, modelos de acceso mediante paywalls y características específicas de las plataformas digitales.
Además, los participantes serán incorporados al ecosistema de contenido de TikTok, donde podrán conocer aspectos relacionados con la distribución, interacción con las audiencias y posibilidades de llevar producciones realizadas en Singapur hacia otros mercados.
El objetivo, por tanto, no es únicamente enseñar a producir una serie corta, sino desarrollar un proceso completo que abarque idea, guion, producción, distribución, audiencia y comercialización.
¿Quiénes podrán participar?
La primera edición no estará abierta de manera general a cualquier persona interesada en aprender a producir microdramas.
La convocatoria está dirigida a profesionales de medios pertenecientes a 20 empresas acreditadas por IMDA. Según información publicada sobre el programa, las compañías participantes deben contar previamente con la acreditación correspondiente de la autoridad de medios de Singapur.
En septiembre de 2026, alrededor de 270 empresas de medios habían recibido dicha acreditación, entre ellas compañías de producción audiovisual, agencias de entretenimiento y medios digitales. La primera edición seleccionará profesionales procedentes de una parte de esas empresas.
IMDA ha señalado que futuras ediciones podrían ampliarse a un grupo más amplio de participantes, por lo que el programa inicial también funciona como una etapa de experimentación para determinar cómo desarrollar estas nuevas capacidades dentro de la industria local.
¿Por qué Singapur está apostando por este formato?
El programa forma parte de una estrategia más amplia de Singapur para adaptar su industria de medios a los cambios provocados por las plataformas digitales y las nuevas herramientas de inteligencia artificial.
En junio de 2026, IMDA presentó el Digital Content and Capability Development Programme, iniciativa que cuenta con una asignación de 48 millones de dólares de Singapur para apoyar durante los próximos años el desarrollo de contenido digital y capacidades de la industria, incluyendo nuevos formatos, tecnologías y aplicaciones de inteligencia artificial.
El Ministerio de Desarrollo Digital e Información de Singapur también explicó en septiembre que el país estaba impulsando cursos relacionados con IA aplicada a los medios. Estos abarcan diferentes etapas del flujo de trabajo, desde la escritura y la narrativa hasta la creación, producción y edición de contenidos.
En ese contexto, los microdramas aparecen como uno de los formatos que el Gobierno considera relevantes para experimentar con nuevas maneras de producir y distribuir contenido.
Un mercado audiovisual que está cambiando
El interés de Singapur por los microdramas está relacionado con una transformación más amplia en la forma en que las audiencias consumen entretenimiento.
Según cifras citadas por IMDA y TikTok, el 87 % de las personas de 15 años o más en Singapur accedió semanalmente a las principales plataformas sociales de video entre abril de 2025 y marzo de 2026, incluyendo TikTok, Instagram, YouTube y Facebook. El mismo organismo señala que una proporción cada vez mayor del tiempo de consumo está concentrándose en contenidos de formato corto.
Para una industria audiovisual, esto representa un cambio importante: las historias ya no dependen exclusivamente de la televisión, el cine o las plataformas tradicionales de streaming. Una producción puede ser concebida desde el comienzo para una pantalla vertical y para ser consumida en fragmentos muy breves.
IMDA y TikTok también citan una proyección según la cual el mercado global de los microdramas y otros contenidos audiovisuales verticales de formato corto podría generar US$150.000 millones durante 2026. Esta cifra corresponde a una proyección de mercado citada por las entidades a partir de datos de la firma de investigación y consultoría Owl & Co., por lo que debe entenderse como una estimación y no como un resultado económico ya alcanzado.
La IA como herramienta, no como sustituto del creador
La apuesta de Singapur también refleja una posición que el Gobierno ha expresado previamente sobre el uso de inteligencia artificial en los medios.
En una respuesta parlamentaria publicada el 8 de septiembre de 2026, el Ministerio de Desarrollo Digital e Información señaló que la IA puede permitir a artistas y proveedores de contenido experimentar con nuevos formatos narrativos, reducir determinados costos de producción y llegar a nuevas audiencias.
Sin embargo, el mismo documento establece que los profesionales deben utilizar estas herramientas de manera responsable y que la persona continúa siendo responsable de las decisiones creativas y de la calidad del resultado final.
Esta distinción resulta especialmente relevante en el caso de los microdramas. Aunque la IA puede ayudar a generar imágenes, animaciones, videos, voces u otros elementos de producción, todavía es necesario definir qué historia se quiere contar, cómo evolucionan los personajes, qué ritmo debe tener cada episodio y qué elementos hacen que una audiencia quiera continuar viendo la serie.
Singapur ya había experimentado con los microdramas
La iniciativa de 2026 no surge completamente de cero. Singapur ya había comenzado a explorar este formato antes de la llegada del nuevo programa.
Uno de los antecedentes fue First Frames: SG60, una iniciativa de Mediacorp desarrollada en el marco de las celebraciones por los 60 años de Singapur. El proyecto buscó propuestas para producir microdramas relacionados con la identidad, la historia y las aspiraciones del país.
Según información publicada por IMDA, Mediacorp recibió más de 130 propuestas de productores interesados. Las historias seleccionadas debían incorporar elementos singapurenses y presentar personajes y narrativas capaces de conectar emocionalmente con los espectadores.
Más información sobre First Frames: SG60 en Mediacorp
Esto permite entender mejor el nuevo programa: la estrategia de Singapur no consiste únicamente en importar un formato extranjero, sino en desarrollar capacidades locales para producir historias propias y posteriormente llevarlas a audiencias internacionales.
De una producción local a una audiencia internacional
Uno de los objetivos centrales del acuerdo entre IMDA y TikTok es precisamente facilitar que las producciones realizadas en Singapur puedan encontrar espectadores fuera del país.
La asociación combina el conocimiento de IMDA sobre el desarrollo de la industria audiovisual local con la experiencia de TikTok en contenido de formato corto y su alcance internacional. Los participantes recibirán también asesoría específica para desarrollar contenidos con posibilidades de llegar a otros mercados.
Esto resulta especialmente importante para Singapur debido al tamaño limitado de su mercado doméstico. En un discurso relacionado con el programa de desarrollo de contenido digital, el Ministerio de Desarrollo Digital e Información explicó que la producción tradicional de series, animación y efectos visuales puede requerir presupuestos elevados y ciclos prolongados antes de llegar a una etapa de comercialización.
La misma intervención destacó que las herramientas digitales y la IA pueden reducir los tiempos necesarios para pasar de un concepto a un primer borrador, una animación o una pieza audiovisual, facilitando la experimentación con nuevos formatos.
El reto será mantener la calidad de las historias
El crecimiento de las herramientas de IA también plantea un desafío para este tipo de producción: generar contenido rápidamente no garantiza que ese contenido resulte atractivo para el público.
Los propios responsables del programa han subrayado la importancia de mantener personajes sólidos, historias convincentes y una conexión emocional con la audiencia. El uso de IA, en este contexto, se presenta como una herramienta dentro del proceso creativo y no como el elemento que determina por sí mismo el éxito de una producción.
En los microdramas, este desafío puede ser todavía mayor. Cuando una historia dispone de apenas uno o tres minutos por episodio, cada escena debe cumplir una función narrativa clara. La necesidad de captar rápidamente la atención y terminar los capítulos con elementos que motiven al espectador a continuar convierte la escritura y la edición en componentes fundamentales del formato.
Un modelo que combina narrativa, tecnología y negocio
El nuevo programa de Singapur representa, en conjunto, una apuesta por integrar varias áreas que anteriormente podían estar separadas dentro de la producción audiovisual.
Por un lado, están las habilidades tradicionales de escritura, dirección, actuación y construcción de personajes. Por otro, aparecen nuevas competencias relacionadas con la producción vertical, inteligencia artificial, generación de imágenes y video, ingeniería de prompts y consistencia visual.
A esto se suma una tercera dimensión: la comercialización. Los participantes no solo aprenderán a producir episodios, sino también a pensar en distribución, monetización, comportamiento de las audiencias y posibilidades de internacionalización.
El resultado que busca el programa es la creación de profesionales capaces de trabajar con un formato audiovisual que nació ligado al consumo móvil y que ahora está adquiriendo una dimensión industrial cada vez mayor.
Una apuesta que seguirá evolucionando
La primera edición del IMDA-TikTok Microdrama Programme tendrá una duración de seis a nueve meses y estará concentrada en profesionales de 20 empresas acreditadas. Su eventual expansión dependerá de la evolución del programa y de las capacidades que logren desarrollar las empresas participantes.
Para Singapur, el proyecto forma parte de una estrategia más amplia para preparar a su industria de medios frente a la transformación tecnológica. La combinación de formatos breves, consumo vertical, plataformas sociales e inteligencia artificial está modificando tanto la manera de producir contenido como las posibilidades de distribuirlo.
Más que tratarse únicamente de un curso sobre herramientas de IA, el programa busca formar profesionales capaces de recorrer todo el proceso: crear una historia, convertirla en una serie de episodios cortos, producirla con herramientas tradicionales y digitales, distribuirla en plataformas móviles y explorar su potencial comercial en otros mercados.
El caso de Singapur muestra así cómo la inteligencia artificial comienza a integrarse en la industria audiovisual no solamente como una herramienta experimental, sino como parte de programas estructurados de capacitación y desarrollo empresarial. Al mismo tiempo, las autoridades han dejado claro que la tecnología debe estar acompañada por criterio creativo, responsabilidad y control humano sobre el contenido final.




