Mujer denunció presuntas agresiones contra su sobrino de 13 años en el colegio Cisneros.
Una fuerte denuncia de presunto matoneo escolar puso nuevamente la mirada sobre la convivencia en las instituciones educativas de Ibagué. Diana Milena Moreno, tía de un estudiante de 13 años del colegio Cisneros, aseguró que el menor habría sido víctima de agresiones físicas, burlas y diferentes situaciones de acoso durante aproximadamente tres años.
De acuerdo con el relato entregado por la familiar, las situaciones denunciadas habrían dejado consecuencias físicas y emocionales en el adolescente. Moreno afirmó que entre los hechos registrados se encuentran una fractura en una de sus manos que habría requerido cirugía, una fractura de dedo y golpes en la cabeza.
Según la denunciante, el episodio más reciente se habría presentado durante el descanso de la semana pasada. El menor habría tenido un altercado con otro estudiante y, posteriormente, según su versión, habría sido golpeado hasta caer al piso.
“Lo cogió a golpes, el niño quedó en el piso y quedó morado. Gracias a Dios, otro niño de un grado más alto logró intervenir”, relató Moreno.
La familiar también aseguró que las presuntas agresiones no se limitarían a los golpes. Según su denuncia, al adolescente le habrían quitado la lonchera y algunos elementos escolares. Además, señaló que unas gafas que necesita por su condición de miopía habrían resultado dañadas.
Moreno considera que las características físicas del menor y sus dificultades de visión podrían haberlo convertido en blanco de las burlas y presuntas agresiones.
La tía cuestionó además que, según lo que habría escuchado de la institución en anteriores oportunidades, algunos de estos comportamientos serían considerados simplemente juegos entre estudiantes.
Sin embargo, para la familia, la situación habría superado cualquier límite. “Cuando un juego ya lesiona, cuando un juego ya le parte un brazo a un niño y hay que operarlo, cuando el juego ya es desmedido, ya no es un juego”, sostuvo.
La familia afirmó que durante los últimos años habría presentado denuncias y derechos de petición ante el colegio, pero considera que la respuesta no habría sido suficiente para garantizar la seguridad del estudiante.
Moreno también manifestó su preocupación por un reciente desacuerdo ocurrido durante una reunión en la institución y pidió que los próximos encuentros cuenten con acompañamiento de la Personería y la Secretaría de Educación.
La familia busca que se active una respuesta institucional que permita al menor continuar sus estudios en condiciones de tranquilidad y protección. “Yo deseo que haya una respuesta por parte de la institución, pero adicional que la Secretaría de Educación, Personería y todas las instituciones que refieren al derecho a la protección intervengan”, señaló. La denunciante agregó que, desde su perspectiva, el caso no sería aislado y aseguró que otros estudiantes también habrían reportado situaciones similares.
Ante la gravedad de la denuncia, se hace un llamado al rector del colegio Cisneros, Fray Dairon Hinestroza Ramos OFM., para que atienda el caso, escuche a la familia y adopte las medidas correspondientes. También se espera un pronunciamiento oficial de la institución educativa frente a los señalamientos.



