El sobreendeudamiento de los hogares colombianos continúa poniendo presión sobre las finanzas de miles de personas y es que en los últimos cuatro años, los procesos de insolvencia de personas naturales no comerciantes aumentaron 374 %.
Un comportamiento que refleja las dificultades y las preocupaciones que enfrentan cada vez más hogares para mantenerse al día con sus obligaciones.
En cifras concretas, esto equivale a 53.920 trámites de insolvencia registrados en el mismo periodo, según datos de Insolvencia Colombia.
«Solo entre enero y agosto de 2026 se presentaron 16.896 solicitudes de insolvencia de persona natural, una cifra que ya se acerca a la proyección de 22.000 a 25.000 casos que se esperaba para todo el año»
A este escenario se suma la entrada en vigencia de la Ley 2445 de 2025, que amplió el alcance del régimen de insolvencia y contempló nuevas posibilidades para personas naturales, incluidos pequeños comerciantes.
¿Qué significa realmente entrar en un proceso de insolvencia?
Nicolás Rojas Beltrán, abogado de Villarreal Abogados S.A.S. y experto en Derecho Comercial, manifestó «La insolvencia no debe entenderse únicamente como una salida frente a una situación de incapacidad absoluta de pago»
También puede ser una herramienta para reorganizar las obligaciones y buscar una alternativa que permita a la persona recuperar su estabilidad financiera.
¿Quién puede acceder y bajo qué condiciones?:
Según explica Rojas Beltrán, la figura antes solo cobijaba a la persona natural no comerciante, pero con la Ley 2445 de 2025 se amplió a pequeños comerciantes cuyos activos no superen los 1.000 salarios mínimos mensuales vigentes, sin contar la vivienda familiar ni el vehículo de trabajo.
Para acceder, la persona debe tener dos o más obligaciones en mora por más de noventa días frente a dos o más acreedores (o dos o más procesos ejecutivos en curso), y que esa mora represente más del 50 % de su pasivo total.
El trámite se radica ante un centro de conciliación autorizado por el Ministerio de Justicia.
¿Entrar en insolvencia significa perderlo todo?:
Uno de los principales temores de las personas que consideran acogerse a un proceso de insolvencia es perder sus bienes. Sin embargo, el mecanismo contempla diferentes alternativas para reorganizar las obligaciones y buscar acuerdos con los acreedores.
El objetivo es que la persona pueda enfrentar sus deudas dentro de un procedimiento formal, en lugar de continuar acumulando obligaciones sin una capacidad real de pago.
“En estos procesos se busca generar un espacio para que el deudor pueda plantear alternativas frente a sus obligaciones y llegar a acuerdos con sus acreedores, de acuerdo con su capacidad económica”
Para Rojas Beltrán «Entre esas alternativas, explica el abogado, están renegociar el capital y los intereses, entregar bienes en dación de pago, o convalidar acuerdos ya alcanzados con los acreedores por fuera del proceso»
¿Qué cambia cuando comienza el proceso?:
Una de las principales ventajas del mecanismo es que permite organizar las obligaciones dentro de un mismo escenario. Esto puede resultar especialmente relevante para personas que tienen múltiples deudas y han comenzado a recurrir a nuevos créditos para cubrir obligaciones anteriores.
“Cuando una persona empieza a adquirir nuevas obligaciones para cubrir las anteriores, es importante detenerse y revisar cuál es realmente su capacidad de pago. Seguir trasladando una deuda de un lado a otro puede terminar agravando la situación”, explica el abogado.
Qué pasa sino se logra un acuerdo:
El proceso no necesariamente termina con un acuerdo entre el deudor y sus acreedores. Cuando no es posible llegar a una negociación, existen otras etapas y mecanismos previstos por la ley para continuar con el trámite.
En determinados casos, pueden establecerse procesos de ejecución o liquidación de activos, de acuerdo con las condiciones particulares de cada persona y con las reglas establecidas en la legislación.
«Si el patrimonio no alcanza para cubrir todo lo adeudado, precisa Rojas Beltrán, los saldos pendientes se convierten en obligaciones naturales: el acreedor pierde el derecho de perseguir judicialmente los bienes que el deudor adquiera en el futuro»
Rojas Beltrán explicó que “Es importante entender que la insolvencia no significa que las obligaciones desaparezcan»
» Lo que permite es reorganizar la situación financiera dentro de un marco legal y establecer qué alternativas existen para atender las deudas».
Insolvencia: Errores más frecuentes de la
El abogado expresó que seguir haciendo pagos parciales después de superar los noventa días de mora, no asesorarse a tiempo para evaluar si el proceso es viable, y firmar acuerdos de pago sin tener la capacidad financiera real para cumplirlos.
Uno de los principales errores es esperar hasta que la situación financiera sea insostenible para buscar orientación. El nivel de ingresos, las obligaciones pendientes, los bienes y la posibilidad real de cumplir con los pagos son algunos de los factores que deben analizarse antes de determinar si existe una situación de insolvencia.
“El primer paso debe ser separar las emociones de la situación financiera y revisar con claridad los ingresos, las obligaciones y la capacidad real de pago. A partir de ahí se puede determinar si existen alternativas y cuál puede ser la más adecuada»
Más allá de las cifras, el crecimiento de los procesos de insolvencia evidencia un cambio en la manera en que los colombianos están enfrentando situaciones de sobreendeudamiento.
Para quienes atraviesan dificultades para cumplir con sus obligaciones, conocer las herramientas legales disponibles puede ser el primer paso para tomar decisiones antes de que la situación se vuelva más compleja.
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