En un acto solemne, el presidente Gustavo Petro condecoró a los 28 policías y un militar que fueron secuestrados en febrero por disidencias de las FARC en El Plateado, Cauca. La ceremonia, realizada en la Casa de Nariño, buscó reconocer la resistencia y el profesionalismo de los uniformados durante los días en los que estuvieron retenidos.
El mandatario destacó el gesto como un símbolo de resiliencia y reiteró la importancia de encontrar soluciones definitivas para el conflicto armado en el país. «El secuestro no puede ser una herramienta de presión política ni militar», afirmó Petro, insistiendo en la necesidad de avanzar en la política de «paz
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