Yuli Porras exigió a la Secretaría de Hacienda incentivos para vehículos híbridos y eléctricos.
Un contundente llamado de atención sacudió los pasillos de la Gobernación del Tolima. La diputada Yulli Porras Barrero instó de manera urgente a la Secretaría de Hacienda Departamental para que revalúe la actual política tributaria frente a los vehículos de nuevas tecnologías. Según la asambleísta, el departamento está perdiendo una batalla fiscal frente a regiones como Antioquia, Cundinamarca y Norte de Santander, territorios que han implementado estrategias agresivas de beneficios para atraer a propietarios de automotores sostenibles, dejando al Tolima en una posición de desventaja competitiva.
La advertencia de Porras Barrero no es menor y se sustenta en una preocupante “fuga de matrículas”. Aunque en Ibagué y otros municipios del departamento es cada vez más común ver circular vehículos híbridos y eléctricos, la realidad administrativa es que una gran parte de estos automotores tributan en otras jurisdicciones. “Los impuestos no se quedan en el territorio donde realmente transitan y generan demanda de infraestructura y servicios”, sostuvo la diputada. Esta situación implica que el Tolima asume el desgaste de la malla vial y la carga operativa, pero no percibe los ingresos necesarios para compensar dicho uso.
La falta de estímulos para nuevas matrículas, traslados de cuenta y descuentos por pronto pago ha provocado que los contribuyentes prefieren registrar sus bienes en departamentos con mayores alivios. Esta carencia de incentivos tributarios no solo afecta el flujo de caja actual, sino que proyecta una debilidad institucional para captar a un segmento del mercado automotor que crece exponencialmente cada año debido a las tendencias globales de descarbonización y movilidad limpia.
El panorama estadístico entregado por la corporación revela una brecha alarmante. Durante el año 2025, se estima que alrededor de 1.600 nuevos vehículos híbridos y eléctricos fueron puestos en circulación en las calles tolimenses, pero sus registros legales se realizaron por fuera de la región. El análisis técnico detalla que el 80% de esta masa automotriz corresponde a modelos híbridos y el 20% restante a eléctricos puros. La incapacidad de retener estos registros se traduce en una erosión directa de la base gravable departamental.
Para el año 2026, la proyección de pérdida es dramática: el departamento habría dejado de percibir una suma cercana a los $7.000 millones, recursos que, en palabras de Porras Barrero, pudieron destinarse a inversión social, infraestructura vial y fortalecimiento institucional. La diputada enfatizó que sin una reforma tributaria local que iguale o supere los beneficios de los departamentos vecinos, el Tolima continuará viendo cómo sus potenciales ingresos se desvían hacia otras arcas, limitando la capacidad de ejecución de proyectos estratégicos para el desarrollo regional




