Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Avances científicos

Telescopio Swift de la NASA se desintegra en la atmósfera tras 22 años

El observatorio puso fin a su misión el 4 de noviembre sobre Indonesia, después de estudiar miles de explosiones cósmicas

Por Claudia Lorena Herrera DíazRedacción EXTRA
⏱ 3 min de lectura
Telescopio Swift de la NASA se desintegra en la atmósfera tras 22 años
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

El telescopio espacial Neil Gehrels Swift, perteneciente a la NASA, terminó su recorrido en el espacio este miércoles 4 de noviembre de 2026, cuando reingresó a la atmósfera terrestre sobre Indonesia y se desintegró debido a las altas temperaturas generadas por la fricción. El observatorio llevaba casi 22 años recopilando información sobre algunos de los fenómenos más violentos del universo.

Lanzado el 20 de noviembre de 2004, el telescopio fue diseñado inicialmente para cumplir una misión de dos años. Sin embargo, su rendimiento permitió extender las operaciones durante más de dos décadas, convirtiéndose en una herramienta fundamental para la investigación astronómica y el estudio de las explosiones de rayos gamma, consideradas algunas de las liberaciones de energía más intensas del cosmos.

Durante su trayectoria, Swift observó más de 2.000 explosiones de rayos gamma y estudió más de 1.400 supernovas, además de registrar fenómenos relacionados con agujeros negros, galaxias activas, asteroides y cometas. Sus observaciones también contribuyeron a aproximadamente 7.000 publicaciones científicas.

Una de sus principales características era la capacidad de reaccionar rápidamente ante acontecimientos astronómicos inesperados. Cuando detectaba una explosión de rayos gamma, podía orientar sus instrumentos hacia el fenómeno en aproximadamente un minuto, permitiendo que otros observatorios también realizaran investigaciones antes de que desaparecieran las señales luminosas.

El observatorio contaba con tres instrumentos principales: un telescopio de rayos gamma, uno de rayos X y otro de luz ultravioleta y óptica. Esta combinación le permitió estudiar diferentes longitudes de onda y ofrecer información detallada sobre acontecimientos que ocurren a enormes distancias de la Tierra.

La misión llegó a su etapa final debido al deterioro de su órbita y al aumento de la resistencia atmosférica, que dificultaba mantener la estabilidad necesaria para realizar observaciones. El 20 de octubre de 2026, el equipo científico realizó su última observación y posteriormente concluyó las operaciones del telescopio.

Antes de su reingreso, la NASA intentó prolongar su funcionamiento mediante una misión de rescate desarrollada con la empresa Katalyst Space. El proyecto contemplaba utilizar una nave robótica denominada LINK para acoplarse al observatorio y elevarlo hacia una órbita más estable. Sin embargo, la operación fracasó después de que el vehículo presentara problemas de control en el espacio.

Finalmente, el telescopio reingresó a la atmósfera terrestre sobre el norte de Sumatra, Indonesia. La mayor parte de su estructura se habría desintegrado durante el descenso, aunque algunos componentes de mayor densidad podrían haber sobrevivido. Las autoridades no reportaron daños ni personas heridas como consecuencia del acontecimiento.

Aunque el observatorio dejó de funcionar, su legado científico continuará vigente. La NASA conserva un archivo de aproximadamente 12 terabytes de información recopilada durante casi 22 años, que incluye millones de registros e imágenes disponibles para la comunidad científica.

El final de Swift representa el cierre de una misión que superó ampliamente su vida útil prevista y que permitió ampliar el conocimiento sobre las explosiones estelares, los agujeros negros y otros fenómenos del universo.

Más Noticias en EXTRA

Ver todo Avances científicos →