Shakshuka: la receta de huevos en salsa de tomate que conquista cualquier desayuno
Aprende a preparar shakshuka casera con huevos, tomate, pimentón y especias. Una receta económica, fácil y llena de sabor para desayunos o cenas.

Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Porciones: 3
Dificultad: Fácil
¿Buscas un desayuno diferente? Prepara esta shakshuka casera
La shakshuka es un plato tradicional de la cocina del norte de África y muy popular en Oriente Medio. Su combinación de huevos cocinados en una salsa espesa de tomate, cebolla y pimentón ofrece una alternativa deliciosa a los desayunos habituales.
Su mayor ventaja es que utiliza ingredientes económicos y fáciles de conseguir. Además, puedes servirla en el desayuno, el almuerzo o una cena ligera, acompañada de pan tostado, arepas o tortillas.
Ingredientes para preparar shakshuka
Para elaborar esta receta necesitarás:
4 huevos grandes.
5 tomates maduros medianos.
1 cebolla cabezona mediana.
1 pimentón rojo.
2 dientes de ajo.
2 cucharadas de aceite de oliva o aceite vegetal.
1 cucharadita de paprika.
½ cucharadita de comino molido.
Una pizca de ají en polvo, opcional.
Sal y pimienta al gusto.
Cilantro o perejil fresco para decorar.
¼ de taza de agua, si la salsa necesita más líquido.
Paso a paso para preparar shakshuka en casa
1. Prepara las verduras
Lava los tomates y el pimentón. Corta los tomates en cubos pequeños, pica la cebolla finamente y corta el pimentón en tiras delgadas.
Pela los dientes de ajo y pícalos. Tener todos los ingredientes listos facilitará la cocción y evitará que se quemen.
2. Sofríe la cebolla, el ajo y el pimentón
Calienta el aceite en una sartén amplia, preferiblemente con tapa. Agrega la cebolla y el pimentón, y cocina durante cinco minutos a fuego medio.
Incorpora el ajo y remueve durante un minuto. Evita dejarlo demasiado tiempo en el fuego para conservar su aroma sin que se vuelva amargo.
3. Cocina la salsa de tomate
Añade los tomates, la paprika, el comino, la sal y la pimienta. Si deseas un resultado ligeramente picante, agrega una pizca de ají.
Mezcla los ingredientes y cocina durante 10 a 15 minutos. Remueve ocasionalmente hasta obtener una salsa espesa y concentrada.
Si los tomates tienen poca agua, incorpora un poco de líquido. La salsa debe quedar jugosa, pero no demasiado líquida.
4. Incorpora los huevos
Con una cuchara, forma cuatro pequeños espacios en la salsa. Rompe un huevo en cada espacio, procurando mantener las yemas intactas.
Tapa la sartén y cocina a fuego bajo entre cinco y ocho minutos. El tiempo dependerá de cómo prefieras la consistencia de los huevos.
Para una preparación segura, cocina las claras hasta que estén completamente cuajadas. Si necesitas una mayor garantía de cocción, deja también las yemas firmes.
5. Decora y sirve caliente
Retira la sartén del fuego y espolvorea cilantro o perejil fresco por encima.
Lleva la preparación directamente a la mesa, si la sartén permite hacerlo de forma segura. Acompáñala con pan, arepas o tortillas para aprovechar toda la salsa.
Trucos para que la shakshuka quede deliciosa
Escoge tomates maduros: aportan más sabor y permiten obtener una salsa naturalmente espesa.
No apresures la salsa: cocinarla a fuego medio o bajo ayuda a concentrar los sabores.
Controla la cocción de los huevos: si los prefieres con la yema cremosa, vigílalos de cerca durante los últimos minutos.
Personaliza las especias: puedes aumentar el comino o añadir un poco de chile, según tu gusto.
Variaciones para cambiar la receta
La shakshuka admite diferentes ingredientes sin perder su esencia.
Con queso feta: desmenuza un poco de queso sobre la salsa antes de añadir los huevos.
Con espinaca: incorpora hojas frescas durante los últimos minutos de cocción de la salsa.
Con champiñones: saltéalos junto con la cebolla y el pimentón.
Con garbanzos: agrega garbanzos cocidos para conseguir una preparación más abundante.
¿Cómo conservar la shakshuka?
Lo ideal es consumirla recién preparada. Si sobra salsa, guárdala sin los huevos en un recipiente hermético y refrigérala durante un máximo de tres a cuatro días.
También puedes congelar la salsa por separado durante aproximadamente dos o tres meses, manteniendo el recipiente bien cerrado. Para servirla nuevamente, caliéntala hasta que esté bien caliente y cocina los huevos frescos directamente en ella.
Una receta sencilla para salir de la rutina
La shakshuka demuestra que no necesitas ingredientes costosos para preparar un plato diferente. Su salsa aromática, sus huevos y la combinación de especias crean una comida reconfortante que puedes adaptar con lo que tengas en casa.
Si buscas una alternativa al desayuno tradicional, esta receta puede convertirse en una excelente opción para compartir en familia.




